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A pesar del incremento de la oferta, crece la incertidumbre tras la derogación de la ley

Las organizaciones de inquilinos de Rosario admitieron que la oferta inmobiliaria se incrementó tras la derogación de la ley de alquileres vía DNU, pero alertaron que los precios se dispararon y hasta en algunos casos se plantean contratos de alquiler en dólares


En Rosario, la derogación de la ley de alquileres a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) dio lugar a un incremento en la oferta inmobiliaria, según datos del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario (Cocir). Sin embargo, la euforia inicial se ve empañada por la preocupación de las organizaciones de inquilinos, quienes advierten sobre el descontrol en los precios, la dolarización de los contratos y la incertidumbre sobre la duración de los contratos.

La Asociación de Inquilinos Rosario (AIR) y Inquilinos Agrupados Rosario (IAR) expresó su inquietud acerca de las consecuencias negativas que este escenario podría tener para las familias, incluso dejándolas al borde de la situación de calle. Ariel D’Orazio, Coordinador del Consejo Asesor de Vivienda en la Oficina del Consumidor, dialogó con La Marca de la Almohada sobre la complejidad de la situación que atraviesan quienes buscan alquilar un inmueble.

En ese sentido, D’Orazio destacó la dificultad de evaluar si realmente hay una mayor oferta de alquileres en la ciudad. Señaló que la incertidumbre generada por la modificación de la ley y el contexto electoral ha afectado la toma de decisiones en el mercado inmobiliario. Asimismo, resaltó que el 80% de los inmuebles pertenecen a propietarios con hasta 2 unidades, quienes alquilan para evitar endeudarse, representando una necesidad más que una especulación.

La advertencia de D’Orazio se centra en el ritmo descontrolado con el que avanza la inflación, ya que las actualizaciones trimestrales por inflación podrían generar aumentos significativos en los costos de alquiler. “El DNU no tiene ninguna modificación sustancial positiva para los inquilinos. Terminamos dependiendo de la voluntad del propietario, ya que ahora se fijan actualizaciones trimestrales por inflación. Si el salario no crece al ritmo de ese índice no va a funcionar”, subrayó.

La persistencia de alrededor de 60 mil inmuebles ociosos en la ciudad también preocupa a D’Orazio, quien señaló que el problema radica en la falta de incentivos para que esas unidades se vuelquen al mercado.