Victoria Clerici, integrante del Movimiento de Trabajadores Excluidos dialogó con Apuntes y Resumen y brindó su mirada sobre la realidad que viven quienes trabajan en la informalidad y precarizados.
Según el gobierno de La Libertad Avanza y a través de datos del INDEC, tanto la inflación como la pobreza en Argentina han disminuido aunque el poder adquisitivo de la población se desplomó en los últimos dos años.
Para Victoria Clerici “no nos cierran los números” mirando a nuestro alrededor. Según dice la integrante del Movimiento de Trabajadores Excluidos “hay un intento de instalar una realidad que no existe”.
“Nos preguntamos cómo estamos respecto del año pasado y hasta yendo dos años para atrás y todos somos más pobres; esa es la realidad. Cuando vas al almacén y todo el mundo pide lo más barato de lo que sea”, dijo.
Ante las noticias que difunden la baja de la inflación la dirigente social lo enfrenta a la realidad de “un país que se dejó de consumir, leche, carne, yerba, tres productos característicos de la vida familiar de los argentinos y argentinas y frente a un salario que no alcanza y está parado, no entiendo y no me dan las cuentas”.
QUÉ PASA EN LAS FAMILIAS DE LOS TRABAJADORES INFORMALES
“La situación está durísima”, dijo y señala que la tarea de la organización es “acompañar el trabajo cooperativo y de la economía popular a los que se les ha congelado y recortado el salario. Hacen dos años que cobran 78 mil pesos. Es un desarme del trabajo cooperativo y ahora tienen que tener más changas para juntar un salario digno”, que tampoco lo es”, reconoce.
La dirigente social suma a su análisis “el aumento de los servicios, la escolaridad y que los comedores y merenderos estamos ajustamos porque la comida la tienen podrida en los galpones, el recorte de los medicamentos para jubilados. Con todo esto no entiendo cómo es que somos menos pobres”, afirma.
Según su mirada “lo dicen para llegar bien a las elecciones a través de especulaciones políticas”.
El trabajo cartonero siempre aumenta en situaciones de crisis. “Es una realidad que hay un montón de menores, algunos escolarizados y otros no realizando estas tareas. Van solos porque no tienen una red que los sostiene atravesados por adicciones y una pobreza estructural”, dijo Clerici.
“Ahora estamos pensando en la supervivencia” cuenta y descarnadamente dice que “todo es un circuito de violencia a las que se ven expuestas las personas de todas las clases sociales. Porque la clase media tiene entre dos o tres trabajos precarizados solo para pagar el alquiler. Estamos complicados, por eso vi que cuando anunciaron el 14% de la pobreza, pensé rápidamente que es gente que se murió”.
LA CRUDA REALIDAD DE LA ADOLESCENCIA
“Hoy las políticas públicas nacionales como locales les cuesta mucho pensar en la franja etaria entre los 13 años a los 20; jóvenes que están muy rotos con problemas de enfermedades de transmisión sexual, con familias disgregadas, deserción escolar, expectativa de riqueza con el narcomenudeo y que terminan muertos a los dos meses, la violencia institucional, las adicciones y la salud mental y que viven el puro presente del Tik Tok”, dijo Clerici quien confirmó “el aumento del consumo de drogas y alcohol como muy evidente; con muchos chicos que se mueren y nadie se entera, porque a nadie le importa”.