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"Este es el peor de los cuatro años"

26/11/2019

Las políticas económicas generaron "una bola de nieve cada vez más grande" que ya lleva 18 meses de caída en la producción. Un posible embargo sería "el golpe definitivo"

Autor:
Alejandro Arnoletti

Asociaciones de Pequeñas y Medianas empresas solicitaron a la AFIP una nueva extensión en la suspensión de embargos. El plazo actual es hasta este viernes y de no conseguirse, muchas firmas van a correr riesgos. Solo hasta 2017 se provocaron 250 mil cierres de cuentas corrientes.

La medida de la AFIP es contra PyMES que tenían planes de pago incumplidos o deudas con el fisco. A ellas les eran embargadas las ceuntas corrientes en bancos sin notificar a las firmas, quienes se terminaban enterando por los gerentes bancarios. Desde las agrupaciones que representan a los empresarios aseguran que de no extenderse el plazo se estaría dando “el golpe definitivo a aquellas que lograron sobrevivir a estos cuatro años”.

El secretario de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APyME), Juan José Sisca, afirmó en diálogo con el portal de Radio UNR: “En un momento como éste donde estamos pensando en cómo hacer para juntar la plata para pagar los salarios, las vacaciones, medio aguinaldo, etc., que te embarguen la cuenta corriente es que le den el golpe definitivo a las pocas Pymes que han sobrevivido a 4 años de debacle para el sector y la mayoría de la sociedad”. “Pedimos que se prorrogue la suspensión hasta que se trate en el Parlamento una moratoria que ya ha dicho Alberto Fernández que será amplia. Nosotros la habíamos solicitado con plazos de pago con tiempo de gracia, sin interés para que las PyMES puedan arrancar. Si vos estás con esa espada sobre la cabeza y aunque tuviésemos la posibilidad de revertir esta caída, es muy complicado que las Pymes puedan desarrollarse”, agregó.

En ese sentido, un relevamiento del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) explicó que 22.422 PyMES bajaron sus persianas en la era Macri, más de la mitad en 2019. El informe también muestra que desde diciembre de 2015 a octubre de 2019 el salario promedio cayó casi 18 puntos. Esa baja repercutió en el consumo interno y, por lo tanto, en la actividad PyME. Este tipo de empresas representan alrededor del 70 por ciento del empleo privado del país y el 99 por ciento de su producción se destina al mercado argentino.

(El valor de 539.808 Pymes para 2019 es el promedio actual. El número actual está en 536.896 empresas)

 

¿Con quién se encuentran más endeudadas las PyMES?

Con el sistema financiero y con la AFIP. Más con esta última. Hay una cantidad muy importante de PyMES que estamos endeudados con la AFIP, pero si tomás los montos son mayores los de las grandes empresas que los de las PyMES. El tema es que en cantidad de contribuyentes somos más. Si no se extiende la suspensión de embargos sería el golpe mortal para las PyMES que estamos tratando de llegar a la orilla. Cuando te embargan la cuenta corriente no podés pagar los salarios, no podés comprar material, no podés cumplir con nadie. Cuando una PyME está con dificultades uno atiende primero a la producción: a pagar a los trabajadores y los insumos que son necesarios para seguir trabajando. Y después en un grado inferior atiende a los bancos y las contribuciones. Esta situación no las generamos nosotros sino el modelo económico de este Gobierno.

 

De estos cuatro años de Macrismo, ¿cuál fue el peor para las PyMES?

El peor es este último porque es como una bola de nieve y a partir de 2018 se fue acrecentando. Este año ha sido de terror. Al principio de la gestión había algún tipo de espalda porque veníamos recuperándonos, con créditos, con pedidos, etc. A medida que se fueron agotando, se fueron cayendo los pedidos y los ahorros. La cosa se fue empeorando. Hace 18 meses que la industria viene en caída consecutiva. Todo eso va haciendo más grande la bola.

 

Si tuviera que elegir una medida, ¿cuál ha sido la que más perjudicó a las PyMES?

Todas las medidas de este Gobierno han sido perjudiciales. Primero el aumento del dólar: en diciembre de 2015 estaba a 9,70 pesos, de golpe en enero de 2016 estaba 16 pesos y en poco tiempo a 20 pesos. Eso impactó fuertemente en los valores de los insumos. Después la subida brutal de las tarifas, que ha sido otro elemento de lo que denominamos el “combo explosivo”. También la apertura de importaciones, con un ingreso indiscriminado de productos elaborados en el extranjero. Y no podemos olvidarnos de la suba de la tasa de interés. Todo eso formó una caída del valor adquisitivo del salario que es el mercado al que atendemos: los trabajadores activos, jubilados, desocupados, los que reciben la Asignación Universal por Hijo. Al caer el valor adquisitivo del salario se generó una baja de las ventas y se generó el cierre de 22 mil PyMES, con 180 mil puestos de trabajo menos.

 

¿Han tenido alguna reunión con el presidente electo?

Hemos tenido reuniones con Alberto Fernandez junto a otras entidades y él sabía perfectamente de nuestra situación. Igualmente le hicimos conocer nuestras inquietudes y le pedimos fundamentalmente dos cosas. Una de ellas es cambiar el modelo económico por uno de desarrollo industrial con inclusión social y concretamente que se eleve a rango de Ministerio la Subsecretaría PyME, aunque nos conformamos con Secretaría. Así tendría mayor presupuesto y una mayor posibilidad para manejarse de otra manera. Lo otro que solicitamos es la creación de un Instituto para que las PyMES sean favorecidas. Solicitamos una segmentación porque no puede ser que paguemos lo mismo que las grandes empresas y allí ese Instituto verificaría que lo que se ofrece a las PyMES vaya ahí y no a grandes empresas disfrazadas.

 

Puede serles de ayuda que Eduardo Fernández (presidente de APyME) sea diputado

Para nosotros es fundamental porque vamos a tener una conexión para presentar proyectos no solo de nuestra entidad sino de todos aquellos que tengan propuestas para mejorar el sector. Vamos a tener una puerta indirecta.

 

¿Cuál es su opinión de la Ley de Góndolas que se debate en el Congreso?

Es algo interesante. Estamos de acuerdo con eso porque es un paso adelante. Las marcas grandes están amenazando. Son monopólicas. Presionan diciendo que van a aumentar los precios, por lo que el Gobierno va a tener que tener una intervención más directa. Que haya pequeñas empresas que puedan estar en un lugar privilegiado en las góndolas es importante.