• Tiempo de lectura:2 mins read

Caso Agostina: avanza el pedido de juicio político contra los fiscales por negligencia y encubrimiento

En una entrevista con “Apuntes y Resumen”, la periodista y exlegisladora Laura Vilches analizó las fallas sistémicas que permitieron que el principal sospechoso estuviera en libertad y cuestionó el rol de los fiscales y el poder político frente a la violencia de género. Denuncia “graves irregularidades y falta de perspectiva de género en la investigación judicial”.

En el marco de la investigación por el femicidio de Agostina en la provincia de Córdoba, la situación judicial atraviesa horas críticas con el avance de un proceso de Jury contra los fiscales Iván Rodríguez y Raúl Garzón. Según explicó Laura Vilches en diálogo con “Apuntes y Resumen” de Radio UNR, “la investigación ha estado plagada de dilaciones e irregularidades graves, comenzando por el hecho de que el principal sospechoso, Barraelier, se encontraba en libertad gracias a una decisión previa del fiscal Rodríguez”.

Vilches denunció que la justicia desoyó los relatos de las víctimas y no tipificó correctamente delitos de trata, permitiendo liberaciones bajo fianza que terminaron en tragedia.

LA CRÍTICA HACIA EL ACCIONAR JUDICIAL se centra en la ausencia total de perspectiva de género durante las horas vitales tras la desaparición de la joven. Se señaló que la denuncia de la familia no fue tomada de inmediato, el “Alerta Sofía” se dictó con demora y el testimonio clave de un remisero se incorporó tarde al proceso.

Para Vilches, estas demoras no son errores menores, sino que demuestran “una falta de comprensión sobre la urgencia de los femicidios en Argentina, lo cual le otorgó al agresor tiempo para intentar ocultar pruebas y buscar coartadas”.

“DESVIAR LA CAUSA”. Finalmente, la periodista advirtió sobre un alineamiento político entre el gobierno provincial y el nacional para desviar la causa hacia una lógica de “ajuste de cuentas” del narcotráfico, evadiendo la raíz de la violencia de género.

Vilches sostuvo que este discurso busca justificar medidas punitivas y mayor presencia policial, ignorando la complicidad política y judicial necesaria para que existan redes de trata y violencia. Ante lo que calificó como una “autocelebración” cínica de los fiscales en conferencias de prensa, concluyó que la reacción social de indignación refleja que la impunidad ya no es tolerable para la sociedad.