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Comerciantes de calle San Luis: entre la caída de ventas y los reclamos al Estado

El presidente de Centro Comercial Calle San Luis, Miguel Rucco, admitió un fuerte retroceso interanual de la facturación en estas fiestas, aunque dijo que esa circunstancia se repite desde hace al menos ocho años. Reclamó que los Estados en todos los niveles retribuyan lo que aportan en impuestos con políticas de incentivo al consumo. Y criticó lo que llamó “industria del juicio” laboral

 

Rucco, además, integra la Cámara de Jugueteros. Dialogó con Apuntes y Resumen sobre el panorama en el sector comercial que representa y mantuvo un cruce respecto de la generación de empleo y lo que calificó como “industria del juicio” laboral, como llamó a las presentaciones de empleados ante la justicia cuando consideran que se han vulnerado sus derechos.

Respecto de los comerciantes de la histórica calle San Luis, Rucco aclaró que su situación no es ajena a lo que sucede a nivel nacional. Las ventas cayeron en todos los rubros. Explicó que los números que la Asociación difunde, más allá de las adhesiones políticas, son los que describen la realidad. Y aclaró que el retroceso de ventas interanual en las últimas fiestas, que cifró entre un 12 y un 15%, marca una tendencia que se mantiene, por lo mnenos, desde hace ocho años, según los propios relevamientos.

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La Asociación de calle San Luis represente alrededor de 500 comercios, dijo, y enfatizó que entre ellos conviven propietarios de diferentes ideologías. Eso, como antesala para insistir en que los números de facturación que comunican no están sesgados por ninguna parcialidad política.

Las ventas minoristas para la celebración de Reyes se desplomaron, respecto del año pasado, entre un 12 y un 15%. , recalcó. Indicó que los aumentos impactaron en el poder adquisitivo de los clientes, que postergan compras o buscan alternativas más económicas en todos los rubros. Y lo anterior, siguió, a pesar de los esfuerzos de los comerciantes que absorbieron parte de los aumentos, recortando rentabilidad, para mantener las ventas, sostener las estructuras de sus locales y los empleos.

A partir de allí, reclamó una “devolución” de los esfuerzos privados por parte de la esfera pública. Al respecto, enfatizó que con los impuestos –una carga excesiva, interpretó– sostienen a los Estados municipal, provincial y nacional. Son las pymes y los comercios los que sostienen esas “grandes” estructuras públicas, continuó, pero se quejó de que no haya reciprocidad.

En ese punto, reclamó que parte de los recursos pùblicas sostengan la actividad comercial a partir de programas que estimulen el consumo. Como ejemplos, citó los planes de pago a tasa subsidiada, o lo que fue Billetera Santa Fe en cuanto a los descuentos (sigue como billetera virtual).

Dentro de esos aspectos, sumó la exigencia de un nuevo esquema de “facilidades”, mediante políticas públicas, para que los comerciantes puedan sostener fuentes laborales o registrar las que están irregulares. Y eso, dijo, con menos cargas laborales e impositivas. Por cada empleado en blanco, argumentó, erogan 250 mil pesos más en calidad de aportes patronales. En rigor, según la legislación, esos montos son parte del salario.

Rucco también se quejó de lo que denominó como “industria del juicio”, en referencia a las presentaciones ante los tribunales que realizan los empleados que consideran vulnerados sus derechos. Señaló en ese sentido que los que se benefician son los “abogados caranchos” en base no a violanciones de las leyes sino, dijo, a extorsiones. Y Allí hubo un contrapunto con los conductores del programa.