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Devaluación y después: el FMI aprobó remesa de 7500 millones de dólares

El Directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) habilitó este miércoles por unanimidad el desembolso para la Argentina

Del total del desembolso, luego de descontados los fondos a reponer a quienes adelantaron “créditos puentes” para pagar anteriores vencimientos con el FMI y los retirados de la cuenta del swap con China, quedarán unos 3.400 millones de dólares en las reservas internacionales del Banco Central.

Esos 3.400, sumados a los 1.700 millones ya acumulados en lo que va de agosto (hasta este lunes) por compras de divisas del Central en el mercado, son los fondos que suma la autoridad monetaria como capacidad de intervención ante los movimientos de los dólares financieros.

“Es un paso muy importante en la administración de la hipoteca que (Mauricio) Macri le dejo a la Argentina”, señaló el ministro de Economía, Sergio Massa, quien está en los Estados Unidos y el mismo día tiene agendado un encuentro con la titular del FMI, Kristalina Giorgieva.

La decisión del organismo multilateral surgió después de que el Gobierno argentino cediera a la exigencia de una devaluación brusca. Así y todo, el oficialismo argumentó que el 22% definido es sensiblemente inferior al reclamado por el Fondo, y que se llegó a ese punto tras arduas negociaciones.

A fines de julio pasado, las autoridades argentinas y el personal técnico del FMI llegaron a un acuerdo a nivel de personal técnico sobre la quinta y sexta revisiones de la renegociación de pago de la deuda contraída por Mauricio Macri que negoció el ex ministro Martín Guzmán. No obstante, nada es definitivo, a juzgar por el comunicado difundido por el Fondo en ese momento: todo está sujeto a la implementación continua de políticas públicas en la dirección de la línea ortodoxa del organismo.

La próxima revisión del programa argentino se estima que será en noviembre, después de las elecciones presidenciales.

El FMI considera que desde la finalización de la cuarta revisión, el 31 de marzo, la situación económica de Argentina se volvió “desafiante”, y reprochó que los objetivos clave del programa hasta finales de junio no se cumplieron, aunque concedió que en parte fue por el impacto mayor de lo previsto de la sequía. Las otras razones, para el prestamista, remiten a “los desvíos y retrasos” en las medidas de ajuste, reconstrucción de las reservas y sostenibilidad fiscal.

La tensión entre la actual administración nacional y el FMI no se disipan. El único punto en común es que es prioritario para la Argentina acumular reservas para pagar la deuda y sostener el nivel de actividad. Las diferencias están en los instrumentos para conseguirlo y la evaluación de las consecuencias sociales de los mismos.

“Nosotros tenemos un debate con el Fondo porque creemos que fue mucho más efectivo el Impuesto País que la devaluación que nos impusieron y que va a agravar en agosto la inflación”, indicó el ministro Massa, que como candidato presidencial tiene que remar contra la desmejora de los indicadores económicos y sociales que derivan de ese salto cambiario.

 

Lo que sigue: reducción de daños

Cerrado el tema del desembolso, Massa tiene en carpeta a partir de este jueves una secuencia de anuncios de medidas para compensar a los sectores perjudicados por la devaluación del 22 por ciento que rige desde el 14 de agosto y el Gobierno pretende que no se toque en tres meses. Los objetivos son jubilados y pensionados, trabajadores formales y de la economía social, beneficiarios de programas sociales y asignaciones, pymes e integrantes de la economía social.

“Son aproximadamente diez, que se irán anunciando a un ritmo de dos por día, aproximadamente”, adelantó una fuente del Palacio de Hacienda que evitó precisiones. Las versiones apuntan a un aumento salarial de suma fija para trabajadores registrados y un refuerzo a jubilados y pensionados, entre otras. Ninguna confirmada.