El fútbol como instrumento político
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29/01/2020

Mauricio Macri fue designado por Gianni Infantino como presidente ejecutivo de la Fundación FIFA. Los vínculos Zúrich - Casa Rosada y cómo se tomó en Argentina

Autor:
Alejandro Arnoletti

El fútbol argentino se pronunció contra la designación de Mauricio Macri como nuevo presidente ejecutivo de la Fundación FIFA. El exmandatario fue designado por el responsable máximo del organismo, Gianni Infantino.

La Fundación FIFA fue creada por la gestión Infantino en 2018 y tiene como objetivo incentivar un cambio social positivo y de reconstruir infraestructuras deportivas dañadas alrededor del mundo. Macri sostuvo: “Es un honor y una satisfacción enorme haber sido designado presidente ejecutivo de la Fundación FIFA”. “Agradezco al presidente Infantino por esta muestra de confianza y por darme la oportunidad de combinar mis tres pasiones: la educación, el fútbol y trabajar por los jóvenes, para que tengan un mejor futuro”.

 

 

La designación no cayó para nada bien en el fútbol argentino. Los dirigentes de los principales clubes del país, incluidos Boca, la Asociación del Fútbol Argentino y hasta la Superliga se manifestaron en contra de esta decisión.

El primero en sentar su postura fue Marcelo Tinelli, presidente de San Lorenzo de Almagro. El titular “cuervo” calificó a la decisión: “Triste noticia para los que amamos el fútbol”. “Me parece lamentable que una persona que sin ningún pudor y siendo PRESIDENTE manifestó que venía diciéndole a sus colaboradores que los mercados no nos iban a dar más plata y que nos íbamos a la 'mierda' hoy sea distinguido en FIFA”, sostuvo.

 

 

En la misma sintonía se expresó Rodolfo D'Onofrio, mandamás de River Plate. “Es lamentable que el ex presidente que nos dejó una deuda casi impagable, más de 50% de pobreza, enemigo de las sociedades civiles en el fútbol y responsable de los últimos 4 años en el manejo que vive el fútbol argentino haya sido nombrado al frente de la Fundación FIFA”. Jorge Amor Ameal, presidente de Boca, consideró: “No estoy de acuerdo con el nombramiento de Mauricio Macri como presidente ejecutivo de la Fundación FIFA. Primero debieron consultarlo con la AFA. Los dirigentes políticos tienen que hacer política y la FIFA no es un premio consuelo”.

 

 

 

El expresidente de Banfield, Eduardo Spinosa, también fue muy crítico con el reconocimiento. “Doy fe que, cuando fui presidente de Banfield, Mauricio Macri era un claro opositor al trabajo social que realizamos los clubes del fútbol argentino”, manifestó y agregó: “Los clubes resistimos durante cuatro años la embestida de Mauricio Macri para convertirnos en SA mediante acciones y medidas que él fomentó contra las centenarias instituciones que llevamos adelante una tarea social”.

 

 

Por su parte la Asociación del Fútbol Argentino publicó un escueto comunicado donde expresan su “sorpresa” por la designación y aclararon que es “ajena a la voluntad”. Asimismo concluyeron: “… asumiendo por tal razón nuestro deber de juzgar como inapropiada su designación”. Sorprende, en tanto, la postura tomada por la Superliga Argentina, que fuera fomentada por la gestión Macri. La organización liderada por Mariano Elizondo afirmó ver “con preocupación” esta decisión de FIFA.

 

 


El exvicepresidente de Nueva Chicago y “mano derecha” del presidente de AFA, Claudio Tapia, recurrió al revisionismo histórico para repudiar el nombramiento de Macri en la Fundación FIFA. “El ingeniero Macri promovió la intervención de fútbol para su interés de parte”, comenzó su relato.

 

 


En efecto, Armando Pérez estuvo a cargo de la intervención de la AFA lanzada por FIFA luego del papelón del “38 – 38” entre Luis Segura y Marcelo Tinelli. El exgerenciador y presidente de Belgrano era en ese momento un hombre cercano al entonces presidente y fue secundado por Javier Medín, exintegrante del departamento de Legales de Boca Juniors durante la presidencia de Macri.

Tiempo después fue uno de los hombres clave en la creación de la Superliga, una organización paralela que reemplazaría a la AFA en la organización del torneo de Primera División. “La liga argentina está totalmente devaluada y espero que los dirigentes entiendan que los hinchas nos merecemos mejores estadios, espectáculo y los mejores jugadores”, era alguna de las declaraciones con las que Macri inducía a este nuevo armado.

 

En paralelo puso fin a “Fútbol Para Todos”, bajo la promesa de la construcción de jardines de infantes. El nuevo esquema que significaba la Superliga motivaba la firma de un nuevo contrato de televisión ya no con el Estado sino con empresas privadas que reincorporaron el sistema de partidos codificados. A pesar de ser un lema de campaña, sí puso fin al programa que llevaba los partidos a los hogares por aire (o cable como máximo) y los jardines nunca llegaron. “Clubes ricos cada vez más ricos y clubes pobres cada vez más pobres”, criticó Ferreiro.

 

 

 

 

El exdirigente de Chicago recordó también la modificación del Decreto 1212, que quitaba beneficios a clubes y una ampliación en el alcance de figuras que antes no tributaban. Esto golpeaba a clubes pequeños, aquellos que tuvieran muchos empleados de acuerdo a su masa societaria o que gestionaban escuelas educativas. Finalmente ese cambio se derogó en agosto de 2019. Este aumento impositivo tenía como fin debilitar a estas entidades para que cambien su figura de Asociaciones Civiles sin Fines de Lucro para pasar a ser Sociedades Anónimas Deportivas, algo que ya había intentado en los 90 y fuera frenado por Julio Grondona, por entonces presidente de la AFA.

 

 

 

En cuanto a los vínculos Infantino – Macri cabe recordar la postulación argentina para el Mundial 2030, primero junto a Uruguay y luego se fueron sumando más países. También la distinción “Living Football Award”, recibida por el expresidente argentino en junio de 2019, por su aporte al fútbol mundial. Además fue invitado para que presencie en Qatar la final del Mundial de Clubes entre el Liverpool de Inglaterra y el Flamengo de Brasil. Como contraparte, Macri había invitado a Infantino a disertar en la cumbre del G-20 realizada en Buenos Aires.