A seis décadas de su debut sobre los escenarios, el guitarrista, compositor y docente tucumano reflexionó sobre su recorrido artístico, el lugar de la música popular y los desafíos del folklore en el presente. En diálogo con “El Día Está Después”, también repasó su relación el concepto de memoria, la tradición y su mirada crítica sobre la realidad argentina.

Juan Falú construyó a lo largo de seis décadas una trayectoria inseparable de la música popular argentina. Guitarrista, compositor y docente, el artista tucumano volvió a poner en palabras el recorrido que comenzó en su adolescencia y que lo llevó a convertirse en una de las figuras fundamentales del folklore argentino.
En ese camino, la guitarra ocupa un lugar central, no sólo como instrumento musical sino también como “una expresión de identidad y de pertenencia cultural” como dijo Juan Falú a “El Día Está Después” de RADIO UNR.
La relación entre tradición y renovación fue otro de los ejes de su mirada. Falú reivindica un folklore “capaz de conservar sus raíces sin quedar detenido en el pasado” y observa con especial interés a las nuevas generaciones de músicos que buscan construir puentes entre diferentes épocas y lenguajes.
“El arte no tiene que negociar nada, si no, no es arte”, sostuvo el músico, una definición que sintetiza su concepción de la creación artística como un espacio de libertad, identidad y compromiso.
LA MEMORIA Y EL EXILIO. Su recorrido también está marcado por la memoria y por experiencias personales que atravesaron su vida y su obra. El exilio, la historia familiar, la militancia y la recuperación de recuerdos aparecen vinculados con una producción artística en la que la música funciona como una forma de preservar experiencias individuales y colectivas. En ese sentido, Falú ha señalado que su trayectoria no puede separarse de las vivencias que lo formaron y de una concepción de la cultura popular entendida como parte de la historia de un pueblo.
Durante la entrevista también se abordaron otros aspectos de su extensa carrera: sus primeros contactos con la guitarra, la influencia de Eduardo Falú, su relación con Tucumán, la composición, la canción, sus presentaciones por los 60 años de trayectoria y su mirada sobre la escena folklórica actual. También hubo espacio para hablar de la situación política argentina y de la necesidad de sostener una voz crítica desde el campo cultural. En esa conversación, Falú volvió a reivindicar la sencillez como una forma de autenticidad y la música como una herramienta capaz de transmitir aquello que muchas veces las palabras no alcanzan a expresar.