El cierre masivo de más de 31.000 empresas y el incremento de la desocupación golpean con dureza a la Argentina. En ciudades como Rosario, el desempleo ya supera los dos dígitos, evidenciando el impacto de un modelo económico que margina al empleo formal y profundiza la crisis en los sectores urbanos. Juan Manuel Pusineri dialogó con “El Día Está Después” y brindó un panorama de la situación.

La recesión económica en la Argentina sigue cobrándose puestos de trabajo y provocando el cierre de miles de compañías desde el inicio de la actual gestión gubernamental. Con un aumento de la desocupación que ya afecta a más de 1,7 millones de personas, el fenómeno se vuelve especialmente crítico en grandes centros urbanos como Rosario, Santa Fe, Córdoba y Mendoza, donde el tejido productivo e industrial sufre el mayor impacto.
En diálogo con “El Día Está Después” de RADIO UNR, El economista y exfuncionario Juan Manuel Pusineri analizó este escenario y advirtió que “el programa de estabilización oficial no contempla adecuadamente a los sectores urbanos, al comercio, ni a gran parte de los servicios”.
Según su perspectiva, “las caídas sostenidas desde el inicio de la gestión se reflejan directamente en los registros de empleo formal y en las tasas de desocupación, dejando en evidencia la falta de incentivos reales para la reactivación en un mercado interno profundamente deprimido”. A esto se le suma un dato alarmante revelado recientemente: la destrucción de casi 250.000 puestos laborales privados en los últimos años y el crecimiento exponencial del monotributo frente al empleo formal.
“La economía argentina y el programa de estabilización no contemplan los sectores urbanos”
PRECARIZACIÓN. Expertos señalan que la relación de monotributistas por cada trabajador registrado formalmente refleja una precarización estructural.
Mientras el Gobierno nacional sostiene el rumbo fiscal, la falta de políticas expansivas en los sectores generadores de empleo masivo profundiza el deterioro social.
De cara al futuro, las perspectivas de recuperación económica continúan siendo complejas. Analistas coinciden en que la reversión de estos indicadores requerirá de cambios sustanciales en la estrategia macroeconómica, dado que las medidas actuales no logran contener la sangría de puestos de trabajo ni ofrecer un alivio sostenible para los trabajadores y las pequeñas y medianas empresas del país.