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Teresa Parodi: “La música es amor, es un ida y vuelta amoroso, un gran abrazo que nos damos”

La cantora y compositora correntina visitó Radio UNR antes de presentarse en Rosario por el Día del Chamamé. Habló sobre su vínculo con la música del Litoral, la transmisión de la identidad entre generaciones, su nuevo disco Hasta que amanezca y el papel de los artistas frente a los cambios sociales y tecnológicos

Teresa Parodi llegó a Rosario para participar de la celebración por el Día del Chamamé, en diálogo con El Día Está Después de RADIO UNR, recorrió mucho más que la música del Litoral. La cantora y compositora habló sobre la relación entre música, identidad y memoria, el vínculo con las nuevas generaciones y la necesidad de recuperar espacios de encuentro colectivo en un tiempo atravesado por el aislamiento y los cambios tecnológicos.

“La música es amor. Es un ida y vuelta amoroso, un gran abrazo que nos damos, nos reencontramos en algo que nos emociona juntos, en algo que nos identifica”, definió Parodi al recordar su relación con la música desde la infancia. En ese sentido, sostuvo que cada presentación también representa para ella la posibilidad de recibir ese abrazo y encontrar allí un impulso para continuar componiendo, cantando y viajando.

La artista se refirió particularmente al chamamé, una música que, según explicó, tiene una identidad cultural que excede las fronteras argentinas y se extiende por Paraguay, Brasil y Uruguay. Para Parodi, su vínculo con ese género se volvió evidente cuando comenzó a componer: “Me salía solo el chamamé”. A partir de allí, describió esa aparición como una especie de “flechazo” que todavía experimenta al momento de crear. “De golpe estoy haciendo el disco componiendo no sé qué y aparece un chamamé, pero redondo, así como terrible”, contó.

Parodi también destacó la transformación temática que atravesó el chamamé a lo largo de las generaciones. Recordó que en su juventud predominaban las canciones vinculadas al paisaje, la nostalgia, el baile, el amor y las tradiciones, mientras que su generación incorporó nuevas preocupaciones. “Trajimos esas preocupaciones de los seres humanos que habitan estas regiones. La relación con el río, la impotencia, la esperanza, el olvido. Trajimos eso a la canción”, explicó. También mencionó los oficios y el trabajo como parte de esa renovación.

En relación con su propia trayectoria, señaló las dificultades que atravesaron las mujeres dentro de una tradición musical históricamente dominada por hombres y recordó a Ramona Galarza como una de sus grandes referencias. “En el terreno de la composición no había muy pocas mujeres y muy tapadas. A mí me costó mucho, me sigue costando”, afirmó. Al mismo tiempo, aclaró que no se considera una representante del chamamé tradicional, aunque reconoce la centralidad que esa música tiene en su obra y en su identidad.

Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la transmisión de la memoria hacia las nuevas generaciones. Parodi sostuvo que “la única patria es la infancia” y recordó una conversación con su abuela Emilia, quien cuando ella era niña le explicó que la patria estaba en sus juguetes, sus hermanos, sus padres, su casa, la vereda, la plaza y la escuela. Desde esa experiencia, planteó la necesidad de volver a acercar las grandes cuestiones históricas a los jóvenes a través de elementos cotidianos.

“La lucha por la identidad y por la memoria no termina nunca”, afirmó. En esa línea, consideró que las generaciones adultas tienen una responsabilidad en la dificultad actual para establecer determinados diálogos con los jóvenes. También vinculó esa situación con las transformaciones producidas por la pandemia y el avance de la tecnología, que, según sostuvo, profundizaron el aislamiento y debilitaron los espacios colectivos.

La compositora también expresó preocupación por el impacto de la inteligencia artificial y la automatización sobre el trabajo y la actividad artística. “En todas partes del mundo se están organizando para que el Estado regule eso. Si no hay un Estado que regule, es tremendo lo que puede pasar”, sostuvo, en referencia particularmente a la situación de músicos, escritores, artistas y otros creadores.

En ese contexto se inscribe Hasta que amanezca, su nuevo disco, que reúne a Parodi con artistas de distintas generaciones y procedencias. Participan, entre otros, Lisandro Aristimuño, Magalí Cullen, Julia Zenko, Susana Baca, Natalia Lafourcade y la murga uruguaya Doña Bastarda. También sus nietos Emilia y Ezequiel participan como arregladores junto con Matías Chela. Para Parodi, ese intercambio es parte de una búsqueda permanente: “No me canso de aprender de los mayores, de mis iguales y de los jóvenes. El día que no tenga más nada que aprender, dejaré de escribir y dejaré de cantar”.

La artista destacó especialmente el acercamiento de las nuevas generaciones al folklore y recordó su participación en el espectáculo Folkore de Milo J. “El Movistar Arena explotaba” con un público muy joven cantando y bailando folklore, relató. Para Parodi, esa experiencia demuestra que la identidad musical puede permanecer latente y reaparecer en nuevas formas: “La identidad está, borrás un poquito y está, y aparece”.

Antes de cerrar, Parodi retomó el título de su nuevo disco y reivindicó la posibilidad de atravesar los momentos difíciles sin abandonar la esperanza. Citó a Antonio Gramsci para hablar del momento en que, en medio de la oscuridad, comienza la aurora, y recordó también unos versos de Pablo Neruda sobre “acompañar la aurora de los pueblos”. “Yo sé que vamos a salir al amanecer. Lo sé porque ya salimos, ya lo hicimos. Lo volveremos a hacer”, sostuvo.