Claves para entender la importancia de cuidar la zona pélvica a lo largo de todas las etapas de la vida. En Radioactividad la kinesióloga Verónica Meraviglia brinda su mirada sobre el tema y dijo: “El suelo pélvico se puede afectar por debilidad, por un exceso de tensión o por una falta de coordinación”.

La salud del suelo pélvico es un pilar fundamental en la calidad de vida de las mujeres, aunque durante demasiado tiempo ha permanecido relegado a un segundo plano en las conversaciones sobre bienestar. En Radioactividad de RADIOUNR, la kinesióloga Verónica Meraviglia brinda su mirada sobre el tema.
Este conjunto complejo de músculos, tendones y ligamentos sostiene órganos vitales como el útero, el recto y la vejiga, cumpliendo una función de sostén y favoreciendo la continencia urinaria y fecal. Sin embargo, diversas circunstancias a lo largo de la vida, desde el embarazo y el parto hasta los cambios hormonales de la menopausia o el impacto de la actividad física inadecuada, pueden alterar su correcto funcionamiento y dar paso a diferentes disfunciones.
“En todas las edades, desde la infancia, nosotros tenemos que tener cuidado con el suelo pélvico”, advierte la licenciada Verónica Meraviglia, kinesióloga especialista en suelo pélvico y diagnóstico prenatal.
PREVENIR. La profesional señala que prestar atención a los hábitos cotidianos (como evitar la constipación, no demorar las ganas de ir al baño o corregir posturas inadecuadas) resulta vital para prevenir problemas futuros que pueden manifestarse en la edad adulta y comprometer tanto la salud física como la esfera sexual de las pacientes.
“El suelo pélvico se puede afectar por debilidad, por un exceso de tensión o por una falta de coordinación.”
LAS DISFUNCIONES MÁS FRECUENTES suelen incluir incontinencia urinaria, prolapsos de órganos pélvicos, dolores pélvicos crónicos y dificultades en la penetración, patologías que afectan de manera directa la rutina diaria de quienes las padecen. Frente a este panorama, los especialistas insisten en la importancia de realizar una primera consulta de evaluación para medir la fuerza muscular y detectar a tiempo cualquier alteración.
Afortunadamente, mediante la educación sobre hábitos saludables, la modificación postural y tratamientos kinesiológicos específicos, es posible recuperar la tonicidad y mejorar notablemente la salud general de esta zona.
EL ABORDAJE TEMPRANO no solo previene complicaciones severas, sino que también empodera a las mujeres para transitar cada etapa vital con mayor autonomía y confianza. Desde la niñez y la adolescencia hasta la madurez y la vejez, incorporar el cuidado del suelo pélvico en las rutinas de salud y bienestar es un paso indispensable hacia una vida plena. Como recuerda Meraviglia, “integrar la prevención y consultar ante los primeros síntomas marca la diferencia entre convivir con molestias evitables o disfrutar de un bienestar integral sostenido en el tiempo”.