El aclamado actor y dramaturgo Juan Pablo Geretto regresa a Rosario para presentarse este miércoles 16 de septiembre a las 20:00 horas en el Teatro Broadway con su obra Solo como una perra. Antes pasó por “Notas de Papel” y dijo: “Para sorpresa de nadie, estoy acá: sigo habitando Rosario en el imaginario”.

Lejos de sentir que abandona sus orígenes, Juan Pablo Geretto confiesa que, aunque partió a los 17 años de su Gálvez natal, nunca se ha ido realmente de los lugares que habitó en su juventud. Aquella época formativa continúa latiendo con fuerza en su obra, convirtiéndose en el motor creativo de una narrativa que dialoga constantemente con su pasado y con la identidad de la región, cuenta en “Notas de Papel” de RADIO UNR, antes de presentarse en el Teatro Broadway.
Instalarse en Rosario durante su juventud significó dar un primer gran paso artístico en una década, la de los noventa, atravesada por una particular efervescencia cultural. Sin un plan preconcebido de “camino del héroe”, Geretto se dejó llevar por la corriente de los encuentros y los afectos, encontrando en la ciudad una red de contención que consolidó su vocación.
Para él, la dramaturgia funciona como un organismo vivo donde las experiencias personales se remixan y dialogan con el público, permitiendo que espectáculos concebidos hace años sigan mutando y encontrando nuevas capas de sentido en el presente.
SIEMPRE EL TEATRO. En tiempos dominados por pantallas e inteligencias artificiales, el creador reivindica al teatro como un espacio de resistencia analógica y un refugio para el encuentro humano esencial. Para Geretto, el fenómeno de llenar salas radica en esa necesidad ancestral de reunirse alrededor del fuego metafórico para escucharse y mirarse a los ojos sin intermediarios digitales.
Con una trayectoria que cruza el humor, la memoria colectiva y la autoficción, el artista continúa desandando los mecanismos de la creación escénica con la misma curiosidad de sus comienzos. Su propuesta actual no solo revisita aquellos años fundacionales, sino que invita al espectador a un viaje temporal donde los recuerdos propios se vuelven universales. Solo como una perra se consolidad así como una nueva oportunidad para reencontrarse con la profundidad de un artista que, desde el humor y la honestidad brutal, sigue celebrando el oficio de contar historias en vivo.