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Elecciones en Brasil: desinformación, religión y polarización en la campaña por la presidencia

La coordinadora del núcleo del Partido de los Trabajadores de Brasil en Argentina, Renata Codas y Ana Paula, de la Asociación de Mujeres y Madres Brasileñas en Argentina, analizaron en Radio UNR la campaña por la reelección de Lula da Silva, el avance de la extrema derecha, el peso de las iglesias evangélicas y el impacto de las fake news

A pocas semanas de las elecciones presidenciales de Brasil, previstas para el 4 de octubre, Renata Codas y Ana Paula analizaron en El Día Está Después el escenario político del país y la disputa entre Lula da Silva y el espacio bolsonarista. Ambas llegaron a Rosario para participar de actividades de apoyo a la candidatura de Lula y plantearon que la campaña se desarrolla en un escenario de fuerte polarización, con la extrema derecha consolidada como una fuerza electoral de peso.

Codas, coordinadora del núcleo del Partido de los Trabajadores de Brasil en Argentina, sostuvo que la campaña actual tiene una característica diferente a la de 2022. “2022 también era una campaña contra todo lo que se había vivido con bolsonarismo, pero ahora es una campaña a favor de seguir creciendo el país, a favor de tener una educación pública, salud pública, democracia, soberanía, todo lo que implica Lula para Brasil y para América Latina”, explicó.

Según la dirigente, uno de los principales desafíos para el oficialismo es que una parte de la población ya no vincula las políticas actuales con los grandes avances de los primeros gobiernos de Lula. “Los grandes avances de Lula ya están en el pasado, en la década pasada”, señaló. En particular, planteó que las nuevas generaciones no tienen la misma percepción de las transformaciones producidas durante los primeros gobiernos del dirigente del PT. Por eso, la campaña busca llegar también a quienes se encuentran alejados de la política y movilizar el voto.

Codas también puso el foco en la construcción de discursos de desinformación y en la disputa por la percepción de la realidad. Al referirse al intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2023, señaló que todavía existen sectores que niegan su carácter golpista. “La propia percepción de lo que sucede en la realidad es un desafío”, afirmó. Para la dirigente, la construcción de esas interpretaciones no ocurre de manera inmediata, sino a través de un proceso sostenido que comenzó incluso antes del gobierno de Bolsonaro.

Ana Paula, integrante de la Asociación de Mujeres y Madres Brasileñas en Argentina, señaló que la campaña de la extrema derecha utiliza información falsa y ataques dirigidos contra figuras del gobierno y de la Justicia. Para ella, la circulación de documentos falsos y mensajes en redes sociales profundiza la dificultad para distinguir entre información verdadera y falsa.

Uno de los ejes centrales del análisis de ambas fue el crecimiento de la influencia de las iglesias evangélicas en la política brasileña. Codas explicó que durante décadas esos sectores tuvieron una participación política mucho menor, pero que la extrema derecha identificó allí un electorado con capacidad de movilización. “Los políticos de extrema derecha encontraron ahí potenciales votos, potenciales electores”, sostuvo.

Ana Paula agregó que las iglesias también desarrollaron mecanismos territoriales de organización, conocidos como “células”, que permiten llegar directamente a barrios y hogares. En ese entramado, según explicó, los pastores y pastoras tienen un papel central en la circulación de información y en la formación de posiciones políticas.

También se refirió al papel de las mujeres dentro de ese esquema y a la influencia de Michelle Bolsonaro sobre sectores de mujeres evangélicas. Relató, además, su propia experiencia de 15 años dentro de una iglesia evangélica y sostuvo que pudo observar desde adentro los mecanismos de influencia sobre las decisiones personales y familiares.

Codas, por su parte, planteó que el fenómeno requiere también una autocrítica de los sectores progresistas y una recuperación del trabajo territorial. “Cuando uno se aleja de esto, otros grupos pueden ocupar”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que la disputa no puede reducirse a la elección presidencial y destacó la importancia de la renovación del Congreso brasileño, donde se elegirán diputados y dos tercios del Senado.

“Ponemos mucha fuerza en el presidencialismo, en el presidente, pero después el Congreso te permite una posición saludable, un acompañamiento al presidente”, señaló Codas. Por eso, remarcó la necesidad de fortalecer una representación parlamentaria progresista y, particularmente, la presencia de mujeres y mujeres negras.

Sobre las encuestas, Codas señaló que la disputa se mantiene abierta y que los sondeos deben ser entendidos como una aproximación y no como una fotografía definitiva del resultado. También advirtió que, más allá de los medios tradicionales, las redes sociales y las comunidades religiosas tienen actualmente un peso determinante en la formación de opiniones.

Las entrevistadas también analizaron el papel de los grandes medios de comunicación. Codas consideró que hubo un quiebre después del intento de golpe de enero de 2023 y que entonces se produjo una reacción más contundente de sectores políticos y mediáticos en defensa de las instituciones democráticas. Sin embargo, sostuvo que cuatro años después la discusión está atravesada por otros intereses y que la televisión y los diarios ya no tienen la misma capacidad de influencia que en el pasado.