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Adiós a un revolucionario de la música: el candombe beat de Rubén Rada se vuelve eterno

Tras su fallecimiento a causa de una neumonía bilateral, Uruguay despide con un velatorio abierto en el Palacio Legislativo a una de las figuras más versátiles, influyentes y entrañables de la música rioplatense y latinoamericana. En “El Día Está Después”, el docente, investigador e integrante de UNI Radio de UDELAR, Alejandro Puig entrega una sentida semblanza del artista.

La partida física de Rubén Rada, ocurrida tras padecer una neumonía bilateral, ha conmovido profundamente a ambas orillas del Río de la Plata y motivado la declaración de un día de duelo nacional en Uruguay.

Para rendirle tributo, se dispuso un velatorio abierto en el Palacio Legislativo de Montevideo, un espacio donde la ciudadanía acude a despedir a quien es percibido casi como un integrante más de cada familia uruguaya.

En contacto con “El Día Está Después” de Radio UNR, el docente e investigador Alejandro Puig destaca la enorme dificultad de asimilar esta pérdida, ya que “Rada logró meterse de manera irreversible en el corazón y el entorno cotidiano del pueblo”.

El reconocido músico uruguayo se definió a sí mismo como un artista de fusión y se caracterizó por una versatilidad única para asimilar géneros mundiales como el pop, el rock, el samba brasileño, el tango y la milonga, imprimiéndoles un lenguaje poético muy propio.

“Su mayor hito cultural fue la transformación del candombe”.

Antes de su irrupción en los años 60 con el revolucionario ‘candombe beat’, esta música de raíz afro-cultural estaba confinada y segregada en los barrios montevideanos de Sur y Palermo. “Con Rada, el tamboril no solo se convirtió en canción estructurada, sino que comenzó una peregrinación internacional que situó a este folclore originario en diálogo respetuoso con el funk, el rock and roll y el jazz”, dijo Puig.

SU TRAYECTORIA ARTÍSTICA también tendió puentes fundamentales con la Argentina y el resto del mundo. Desde sus orígenes sumamente humildes y tras superar problemas de salud en su infancia, Rada integró agrupaciones históricas como OPA en Estados Unidos junto a los hermanos Fattoruso en la década de los 70. Posteriormente, en los años 80, lideró “La Banda” junto a músicos como Navarro y Nolé, integrando de manera brillante el funk y el candombe a la ebullición del rock argentino de la época.

“Esa generosidad para convivir con diferentes tribus musicales consolidó su estatus como uno de los grandes de la música popular contemporánea, cuyo swing y calidez humana seguirán latiendo en la memoria colectiva”, cerró el docente de UDELAR, quien también trabajo para la radio de la universidad uruguaya.