Fabián Cattanzaro, referente de la Federación del Personal de Vialidad Nacional, advierte que el 75% de las rutas del país están en mal estado y denuncia que Milei retiene fondos específicos para lograr el equilibrio fiscal mientras crece la siniestralidad en diálogo con “El Día Está Después”.

La Justicia Federal ordenó recientemente al Gobierno nacional la reparación urgente de las rutas 7, 8 y 33 en el sur de la provincia de Santa Fe, tras una presentación judicial de la senadora Leticia Di Gregorio.
Esta medida responde al avanzado estado de deterioro de los tramos que atraviesan el Departamento General López, en un contexto donde, según Fabián Cattanzaro, secretario general adjunto de la Federación del Personal de Vialidad Nacional en diálogo con “El Día Está Después” de Radio UNR, entre el 70% y el 75% de la red vial nacional se encuentra en estado “regular a malo”.
Cattanzaro calificó la situación como un “colapso” derivado de la decisión política de paralizar la obra pública, lo que genera consecuencias “nefastas” tanto para la logística de la producción como para la seguridad de los ciudadanos.
El dirigente enfatizó que el mantenimiento de las rutas existentes no es una opción política, sino una obligación legal establecida en la Ley de Vialidad Nacional.
DENUNCIÓ que el Gobierno nacional admite retener los fondos destinados a estos fines para priorizar el equilibrio fiscal, utilizando el dinero en lo que definió como “bicicleta financiera” mientras las rutas sufren un abandono sistemático.
Como ejemplo de esta gestión, Cattanzaro mencionó la pérdida de un crédito del BID de 500 millones de dólares destinado a la ampliación del paso internacional Cristo Redentor —estratégico para el comercio con Chile—, por el cual el país debió pagar más de 40 millones de dólares solo en intereses y comisiones por su falta de uso.
Finalmente, Cattanzaro advirtió que el discurso oficial sobre las nuevas concesiones viales es una “trampa”, ya que el sistema de privatización solo es rentable en la “zona núcleo” del país, dejando sin respuesta a la gran mayoría de los 40.000 kilómetros que componen la red nacional.
El dirigente de Vialidad Nacional criticó además las medidas recientes que liberan el tránsito y modifican los pesos y dimensiones de los camiones sin una política de modernización de la infraestructura, lo que, a su juicio, terminará de destruir las rutas. Para quien también es sociólogo, esta situación se agrava por un diseño vial que no ha evolucionado en 30 años para absorber el crecimiento del parque automotor y la falta de un sistema ferroviario complementario.