Oscar Peire, director del Instituto de Estudios Nucleares de la FCEIA, analizó el alcance del incidente ocurrido en el Instituto de Cardiología de Rosario y brindó recomendaciones de seguridad ante el posible hallazgo del elemento sustraído. En “La Marca de la Almohada” dijo: “Es una fuente de baja actividad utilizada como patrón”.

La ciudad de Rosario se encuentra en alerta tras la sustracción de una cápsula de Cesio-137 del Instituto de Cardiología, ubicado en calle Rioja al 1500. Se trata de un elemento pequeño que contiene el material radiactivo en formato de gel dentro de un envase de plástico transparente.
Aunque las autoridades nacionales y expertos aseguran que “el riesgo para la población general es muy bajo y no reviste peligro de contaminación masiva en áreas o recursos hídricos”, la preocupación radica en la manipulación incorrecta del objeto, el cual es utilizado habitualmente como patrón para calibrar equipos médicos de alta precisión.
Oscar Peire, director del Instituto de Estudios Nucleares y Radiaciones Ionizantes de la Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura de la UNR, aclaró en diálogo con “La Marca de la Almohada” de Radio UNR que “esta fuente posee una actividad mucho menor a la involucrada en accidentes históricos con gran repercusión, como el de Goiânia en Brasil”.
ADVERTENCIAS. No obstante, advirtió que el contacto directo y prolongado, como llevar la cápsula en un bolsillo o sostenerla con la mano por tiempo extendido, sí podría representar un riesgo para la salud del individuo. Peire explicó que estos materiales normalmente se resguardan en contenedores de plomo para blindar la radiación gamma y que su manejo está estrictamente regulado por rigurosos protocolos de seguridad y reentrenamiento anual.
El especialista descartó la existencia de un mercado paralelo para este tipo de sustancias, destacando que cada fuente cuenta con una estricta trazabilidad y un inventario controlado permanentemente por la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).
RECOMENDACIONES. Ante la posibilidad de encontrar el elemento, la recomendación fundamental es no tocarlo ni intentar manipularlo, y dar aviso inmediato a la Brigada de la Policía Federal o a los números de emergencia (011-1544718686). “No es para alarmarse, no va a haber grandes contaminaciones”, concluyó Peire, aunque subrayó la importancia de que el material sea recuperado lo antes posible por profesionales capacitados.