En el marco del Día Nacional de la Seguridad Vial, la especialista Laura Lobo analizó en “Notas de Papel” los principales desafíos que enfrenta la movilidad urbana en Argentina y destacó la importancia de generar una cultura vial basada en el respeto de las normas y el cuidado de la vida.
Laura Lobo, Coordinadora General de Educación Vial de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) de Santa Fe, repasó en “Notas de Papel” por Radio UNR la historia de la regulación del tránsito en el país y explicó cómo el Estado fue asumiendo un rol cada vez más activo en la organización del espacio público y la seguridad de quienes circulan.
EL USO DEL CELULAR AL VOLANTE. Uno de los temas centrales fue el uso del celular al volante y en motocicletas, una conducta cada vez más frecuente y altamente riesgosa. Lobo advirtió sobre el crecimiento de “las distracciones al conducir” y remarcó “la importancia del casco, el cinturón de seguridad, las licencias habilitantes y los controles preventivos para reducir la siniestralidad vial”.
La especialista también cuestionó propuestas que buscan flexibilizar los requisitos para obtener licencias de conducir y defendió la necesidad de capacitación y evaluación previa.
Además, puso el foco en el caos vehicular que suele generarse en los ingresos y egresos escolares, donde estacionamientos indebidos, doble fila y maniobras peligrosas se han naturalizado. En ese sentido, planteó la necesidad de trabajar en la educación vial desde edades tempranas y promover cambios culturales que permitan construir espacios públicos más seguros, ordenados y responsables para toda la comunidad.
RIESGOS DE CONDUCIR CON EL CELULAR EN MANO:
Usar el celular al volante es una de las principales causas de siniestros viales. Manipular el teléfono multiplica por cuatro el riesgo de sufrir un accidente, ya que genera una distracción visual, manual y cognitiva que equivale a conducir con un nivel de alcoholemia elevado, según informes de la organización “Luchemos por la Vida”.

Pérdida de visión: Apartar la vista del camino por 5 segundos a 60 km/h equivale a recorrer más de 80 metros a ciegas.
Tiempo de reacción: Los conductores distraídos demoran hasta el doble en frenar ante un imprevisto.
Atención dividida: Ningún cerebro humano puede concentrarse en la conducción y en una pantalla al mismo tiempo.