En “La Marca de la Almohada”, Gustavo Simonetta brindó detalles sobre la apertura de los comedores universitarios para toda la comunidad rosarina con la entrega de sopa caliente, el funcionamiento de las becas y la importancia de defender la universidad pública como un espacio de pertenencia y servicio. “La universidad está ahí para paliar un poco todos los problemas que tiene la sociedad”, dijo el secretario de Bienestar Universitario.

La Universidad Nacional de Rosario (UNR) ha puesto en marcha nuevamente la entrega de sopa caliente en sus seis comedores universitarios, una iniciativa que surgió durante la pandemia y se mantiene como una política de acompañamiento ante las bajas temperaturas.
Según explicó Gustavo Simonetta, secretario de Bienestar Universitario, en diálogo con “La Marca de la Almohada” de Radio UNR, este servicio “no se limita exclusivamente a los estudiantes, sino que está abierto a toda la sociedad de Rosario, Zavalla y Casilda”.
Los interesados pueden acercarse con su propio recipiente a las sedes de los comedores a partir de las 12:00 del mediodía o desde las 19:30 horas para recibir una ración de alimento caliente de forma gratuita.
Más allá de la asistencia alimentaria, Simonetta destacó que los comedores funcionan como lugares de comunión y comunidad, donde los alumnos no solo van a comer a precios accesibles, sino también a estudiar e interactuar entre diferentes facultades.
ESFUERZO INSTITUCIONAL. En un contexto de incertidumbre por el financiamiento universitario, el secretario enfatizó el esfuerzo institucional para sostener herramientas clave como las becas de alimento, que representan aproximadamente el 10% de las raciones diarias, el sistema de residencias y la atención en salud para aquellos estudiantes que no cuentan con obra social.
EL OBJETIVO PRIMORDIAL es brindar las herramientas necesarias para evitar que los jóvenes abandonen sus carreras por dificultades socioeconómicas. El abordaje del bienestar en la UNR se presenta de manera integral, incluyendo el fomento del deporte a través de la educación física y el cuidado de la salud mental mediante la Dirección de Orientación Estudiantil (DOE).
Esta última área ofrece talleres de manejo del estrés, oratoria y preparación de exámenes, acompañando al estudiante en todo su trayecto académico. Simonetta concluyó reafirmando la identidad del “ser universitario” con vocación de servicio, subrayando que la universidad pública se vive y se defiende como un patrimonio del pueblo argentino que trasciende las aulas para impactar directamente en la comunidad.
