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El fenómeno del Indio Solari: una religión laica para los olvidados del sistema

El filósofo Federico Donner analiza el carácter místico y social de la obra del artista, destacando su capacidad para dar visibilidad a los sectores marginados y transformar el recital en un espacio de suspensión de las jerarquías sociales. “Cada acontecimiento ricotero es mesiánico porque suspende los dispositivos de poder”, dijo en “Apuntes y Resumen”.

La muerte del Indio Solari ha generado una conmoción popular que trasciende lo estrictamente musical, consolidándose como lo que muchos analistas definen como una “religión laica”.

En este marco, se destaca la figura del artista como el “Dios de los rotos”, un faro para aquellos que transitan situaciones de angustia o dolor y que encuentran en la interpretación prismática de sus letras un nivel de conciencia sobre su propia realidad.

Según Federico Donner, profesor de Historia de la Filosofía Contemporánea y Secretario Académico de la Facultad de Humanidades y Artes UNR, esta conexión “es profundamente potente porque el Indio lograba convocar y canalizar a grandes masas que a menudo se encuentran fuera del sistema, creando un fenómeno que desborda las categorías tradicionales de análisis”, en diálogo con Apuntes y Resumen de Radio UNR.

Para Donner, la experiencia de un recital de los Redondos o del Indio debe entenderse bajo la figura del “mesianismo”, pero no como un liderazgo hipnótico, sino como un acontecimiento mesiánico en el sentido de que suspende los dispositivos de poder y las leyes ordinarias.

UN CARNAVAL. Se trata de un momento carnavalesco donde se interrumpen las jerarquías sociales y las relaciones de poder dominantes, permitiendo que los marginados y aquellos que no tienen lugar en la sociedad aparezcan, por fin, como sujetos integrados. Esta energía y potencia es lo que explica las peregrinaciones masivas y la devoción visceral de sus seguidores, que ven en cada encuentro una interrupción de la normalidad social.

El Indio Solari y el “Dios de los rotos”: por qué su legado trasciende lo musical

“VISIBILIZÓ A LOS INVISIBLES”. Finalmente, el análisis subraya que la eficacia política del Indio no residía en un discurso partidario convencional, sino en “su capacidad para visibilizar a sujetos que la política profesional suele ignorar”.

Al igual que se dice que el 17 de octubre visibilizó a los invisibles, los Redondos lograron acoger a jóvenes marginados por las políticas neoliberales y los lazos sociales deteriorados, ofreciéndoles un espacio de reconocimiento y refugio.

Ante su partida, el mensaje final del ídolo refuerza su naturaleza artística: al dejar su equipo Marshall encendido, sugirió que “la música debía seguir sonando más allá de lo que ocurriese”, asegurando que su legado no se detenga.