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Santa Fe lidera el reclamo para elevar al 15% el corte obligatorio de biodiésel en Argentina

Juan Facciano, integrante de la Cámara Santafesina de Energías Renovables, destaca el potencial de la provincia como principal productora de biodiésel y advierte sobre “la necesidad de un marco regulatorio que proteja a la industria local frente a las importaciones de combustibles fósiles” en diálogo con “Apuntes y Resumen”.

La provincia de Santa Fe se consolida como el actor principal en la industria del biodiésel en Argentina, concentrando la mayor capacidad productiva del país. Actualmente, el sector opera bajo un mercado regulado por el Estado, pero enfrenta una importante capacidad ociosa, especialmente en las grandes plantas que se encuentran paralizadas.

Ante esta situación, el gobierno provincial y las cámaras del sector proponen elevar el corte obligatorio de mezcla con el gasoil del 10% al 15%, una medida que permitiría reactivar la industria, generar inversiones y reducir la dependencia de la importación de combustibles fósiles.

Desde el aspecto técnico y económico, “el biodiésel representa una alternativa competitiva y ecológica, ya que reduce en más de un 80% la emisión de gases de efecto invernadero”, dijo Juan Facciano, integrante de la Cámara Santafesina de Energías Renovables en diálogo con “Apuntes y Resumen” de Radio UNR.

Facciano desmitifica la idea de que este combustible dañe los motores, citando la experiencia de Rosario con el programa “Biobús”, donde 600 unidades funcionaron al 100% de biodiésel sin inconvenientes. Además, en el contexto internacional actual, el biodiésel puede resultar entre un 20% y 30% más económico que el gasoil de petróleo, lo que impactaría positivamente en los costos del transporte urbano y la maquinaria agrícola.

DEBATE. Finalmente, el debate se centra en la disputa por un nuevo marco regulatorio frente a un proyecto oficialista que propone una liberalización del mercado que genera incertidumbre en las provincias productoras.

Facciano insiste en que no se trata de reemplazar al petróleo, sino de complementar la matriz energética nacional con lo que denomina la “vaca viva”, aprovechando el valor agregado en origen de la soja.

Para el especialista, es fundamental establecer reglas claras que incluyan tanto a pymes como a grandes empresas para asegurar una provisión sostenible y soberana de energía por los próximos 30 años.