En “Apuntes y Resumen” la Dra. Laura Cano, especialista en terapia intensiva del Hospital de Ensenada, advierte sobre el impacto crítico de los recortes en la entrega de medicamentos, la falta de vacunas y el aumento del 30% en la demanda de los hospitales públicos ante la crisis de las obras sociales y el PAMI.

En el marco de una movilización federal que se dirige hacia la Plaza de Mayo, trabajadores de la salud y organizaciones sindicales se concentran frente al Ministerio de Salud de la Nación para reclamar contra las políticas de ajuste impulsadas por el gobierno nacional. Laura Cano, médica de terapia intensiva y secretaria general del Hospital Cestino de Ensenada en la provincia de Buenos Aires, advirtió que “el sistema público se encuentra en una situación crítica debido a un vaciamiento absoluto que ha profundizado el desfinanciamiento previo”, en diálogo con “Apuntes y Resumen” de Radio UNR.
Según Cano, la falta de recursos ha paralizado programas esenciales como el Remediar, que suministra medicamentos gratuitos, y ha generado una crisis en la administración de vacunas, lo que ya se traduce en un aumento de enfermedades inmunoprevenibles como el coqueluche y el sarampión.
La presión sobre el sistema público se ha intensificado notablemente, con un incremento del 30% en la demanda de guardias e internaciones, cifra que escala al 70% en el área de salud mental.
“TOIMAR LA MEDICACIÓN O COMER”. Este fenómeno responde a que muchos pacientes han perdido sus empleos o ya no pueden costear las prepagas, sumado a la crisis del PAMI que ha reducido drásticamente la cobertura de medicamentos para jubilados. Cano denunció que esta situación obliga a los adultos mayores a elegir entre “comprar el medicamento o comer”, mientras que los profesionales de la salud perciben salarios que no cubren la canasta básica, forzándolos al pluriempleo y al estrés extremo.
“SE PUEDE GANAR”. A pesar del complejo panorama, los trabajadores sanitarios sostienen que “al gobierno se le puede ganar”, tomando como referencia el reciente conflicto del Hospital Garrahan, donde se obtuvo un aumento salarial tras un intenso plan de lucha. La movilización de hoy pretende ser el inicio de una resistencia organizada que una a los trabajadores con la comunidad en defensa de una salud pública gratuita y de calidad.
Con un duro mensaje al ministro de Salud, Mario Lugones, Cano sentenció que la negligencia y los recortes “se van a cobrar vidas” y aseguró que los profesionales mantendrán la memoria frente a lo que consideran una política de maldad y cinismo administrativo.