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“El gobierno no tiene ningún plan de crecimiento, solo le importan el dólar y la inflación”

El economista Sergio Arelovich analizó el índice del 2,6% informado por el INDEC y advirtió que la desaceleración inflacionaria convive con caída del consumo, ajuste del gasto y mayor endeudamiento. También cuestionó cómo se mide el costo de vida en Argentina

El economista e integrante del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE), Sergio Arelovich, relativizó el impacto positivo del último dato de inflación difundido por el INDEC y sostuvo que la baja al 2,6% mensual no implica una mejora real en las condiciones de vida de la población.

En diálogo con La Marca de la Almohada, Arelovich señaló que el índice oficial es “un promedio para una sociedad que no es promedio” y advirtió que los aumentos en transporte, servicios públicos, vivienda y educación afectan de manera muy distinta según el nivel de ingresos de cada hogar.

“En un hogar donde apenas alcanza para vivir, primero se paga el transporte, la luz o el gas. Después, si sobra algo, se come”, explicó. Según indicó, los rubros vinculados a tarifas y servicios regulados crecieron por encima del índice general y seguirán presionando sobre la inflación debido a la reducción de subsidios anunciada por el gobierno nacional.

Para el economista, la desaceleración inflacionaria no puede analizarse aislada del deterioro económico general. “Caen el consumo, la inversión, el empleo y se precariza el trabajo. Entonces la pregunta es: ¿para qué sirve que baje la inflación si nada de eso mejora la vida de la población?”, planteó.

Arelovich sostuvo que el gobierno de Javier Milei “no tiene ningún plan de crecimiento de la economía” y afirmó que la estrategia oficial se concentra únicamente en sostener el tipo de cambio y desacelerar los precios. “Lo único que le interesa son estas dos variables: el precio del dólar y la inflación”, aseguró.

Durante la entrevista también cuestionó la metodología utilizada para medir pobreza e indigencia. En particular, apuntó contra la composición de la canasta básica alimentaria utilizada por el INDEC. “La canasta contempla alimentos que necesitan refrigeración o cocción, pero no incluye el costo de la energía necesaria para consumirlos”, señaló.

En ese sentido, sostuvo que el actual esquema estadístico invisibiliza el impacto real de los aumentos de servicios públicos sobre los sectores populares y reclamó construir indicadores diferenciados según niveles de ingresos.

El economista también alertó sobre el crecimiento del endeudamiento público y privado. “La política económica es patear la pelota para adelante”, afirmó al referirse a las nuevas emisiones de deuda en pesos y dólares anunciadas por el Ministerio de Economía.

Según explicó, el gobierno mantiene un superávit fiscal “falso” basado en recortes, pagos postergados y obligaciones incumplidas. Entre ellas mencionó la falta de aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, cuya ejecución sigue judicializada.

“Hay deudas que el Estado no registra como tales. El fallo favorable a las universidades nacionales no figura en el pasivo del Estado, pero existe”, remarcó.

Para Arelovich, el escenario económico continúa mostrando señales preocupantes pese a la desaceleración inflacionaria. “El ajuste genera depresión económica, cae la recaudación y entonces el gobierno vuelve a ajustar. Es un círculo descendente del que no se ve salida”, concluyó.