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Crisis sanitaria: El ajuste en salud pone en riesgo la prevención del VIH y la hepatitis

En “Apuntes y Resumen”, Mar Lucas, directiva de la Fundación Huésped, advierte sobre las graves consecuencias del recorte de 800 millones de pesos al Programa Nacional de VIH, tuberculosis y hepatitis, alertando sobre un posible aumento de casos prevenibles y muertes evitables.

El sistema de salud pública atraviesa un momento crítico tras confirmarse un recorte de 800 millones de pesos en el Programa Nacional de VIH, tuberculosis y hepatitis. Mar Lucas señaló en diálogo con “Apuntes y Resumen” de Radio UNR que esta reducción presupuestaria “se aplica sobre fondos que ya venían siendo recortados, afectando la prevención y el tratamiento de infecciones de transmisión sexual que son, en su gran mayoría, tratables y prevenibles”.

Según la especialista de Fundación Huésped, el desentendimiento del gobierno nacional sobre estas políticas públicas “genera una situación de extrema vulnerabilidad para la población argentina”.

LA PREOCUPACIÓN CENTRAL radica en que la falta de inversión en prevención resulta, a largo plazo, mucho más onerosa para el Estado. Lucas explicó que es mucho más costo-efectivo prevenir que sostener un tratamiento crónico de por vida, como requiere actualmente el VIH.

El desfinanciamiento de herramientas clave como la Educación Sexual Integral (ESI) y el Plan de Prevención del Embarazo No Intencional (ENIA) solo profundiza el riesgo de que las estadísticas de contagios sigan en aumento, perdiendo años de avances en la materia.

¿DÓNDE IMPACTA?. Finalmente, el impacto de estas medidas recae desproporcionadamente en los sectores con menos recursos, quienes dependen exclusivamente del sistema público o del tercer sector ante la imposibilidad de pagar servicios privados.

Con un 40% de los nuevos diagnósticos llegando de forma tardía al sistema de salud, el abandono de la rectoría estatal y de las alianzas con la sociedad civil configura un escenario que Lucas define como “perverso”, donde la ausencia de dispositivos de prevención cercanos derivará inevitablemente en un deterioro de la salud general y un incremento en la mortalidad.