En “Apuntes y Resumen” el secretario general de La Bancaria Rosario, Sergio Rivolta, advirtió sobre el impacto del cierre de 12 tesoros del Banco Central y el plan de ajuste en el Banco Hipotecario, vinculando las medidas con una decisión política del gobierno de Milei de achicar el Estado. “La única herramienta que tenemos es la movilización”, dijo el dirigente sindical.

La Bancaria Rosario llevó adelante este miércoles una medida de fuerza con un paro de tres horas de atención al público en el Banco Hipotecario y en el tesoro regional del Banco Central, que opera en el subsuelo del Banco de Santa Fe.
En “Apuntes y Resumen” de Radio UNR, Sergio Rivolta, secretario general del gremio local, calificó la protesta como “contundente” y explicó que la misma “responde al rechazo por el cierre de dependencias y los despidos inminentes”.
EN EL CASO DEL BANCO CENTRAL, la decisión de cerrar 12 de los 21 tesoros regionales del país pone en riesgo los puestos de trabajo de entre 35 y 40 empleados, afectando la logística del dinero físico en zonas críticas del sur y norte argentino.
LA SITUACIÓN DEL BANCO HIPOTECARIO, el dirigente denunció “un proceso sistemático de cierre de sucursales y presiones para que los trabajadores acepten retiros voluntarios forzados”.
Rivolta vinculó estas acciones directamente con la gestión de Eduardo Elsztain, presidente de la entidad y allegado al gobierno nacional, señalando que las sucursales afectadas no presentan déficit sino que son rentables. Según el gremio, esta política representa un abandono del rol social que el banco cumplía anteriormente con programas de vivienda, priorizando ahora un esquema de ajuste en sintonía con el Poder Ejecutivo.
El conflicto podría profundizarse tras la reunión del Consejo Directivo nacional que encabezará Sergio Palazzo, donde se definirán los próximos pasos a seguir si no se logra retrotraer los despidos en la Secretaría de Trabajo.
POR LA LUCHA. Rivolta enfatizó que la organización está dispuesta a profundizar las medidas de fuerza en defensa de los puestos laborales, sosteniendo que el plan de lucha es la respuesta necesaria ante el intento de desmantelar estructuras bancarias estratégicas. El gremio se mantiene en estado de alerta permanente, a la espera de una mesa de diálogo que garantice la reubicación de los trabajadores y el cese de los cierres