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“No nos vamos a ir”: la cooperativa Trechel resiste una orden de desalojo en 10 días

Carlos Gavio advirtió sobre la intimación del Gobierno nacional para desalojar el predio que ocupan desde 2013 y alertó por el riesgo de perder la fuente de trabajo

La cooperativa Trechel, ubicada en la zona de Refinería en Rosario, enfrenta una orden de desalojo en un plazo de diez días dispuesta por el Gobierno nacional, a través de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE). La notificación, según relataron desde la entidad, apareció de manera sorpresiva en el predio sin instancias previas de diálogo.

“Nos encontramos con una nota pegada en el pilar que nos daba diez días para desalojar. Nosotros no lo vamos a hacer”, afirmó Carlos Gavio, representante de la cooperativa, en diálogo con La Marca de la Almohada. La organización funciona desde 2013, cuando los trabajadores decidieron continuar la actividad tras la quiebra de la firma Bodega Litoral.

Desde entonces, la cooperativa sostiene la producción en el mismo lugar, con aval judicial para preservar la fuente laboral. Actualmente, el emprendimiento está integrado por 14 trabajadores activos —aunque formalmente son más los socios— y se dedica principalmente a la elaboración y distribución del aperitivo sin alcohol Linares.

Gavio remarcó que en más de una década no existieron intimaciones formales ni instancias de negociación con el Estado nacional. “Han venido inspecciones, sacaron fotos, pero nunca nos dijeron que teníamos que irnos. Salvo ahora, con esta nota, no hubo nada”, explicó.

El conflicto se inscribe en un contexto más amplio de revisión y eventual venta de terrenos fiscales por parte del Gobierno nacional. Si bien no hay confirmación oficial sobre el destino del predio, desde la cooperativa interpretan que el interés podría estar vinculado al valor inmobiliario de la zona. “Suponemos que pasa por lo económico, porque estos terrenos valen mucho”, señaló Gavio.

La planta está ubicada en un área estratégica de la ciudad, cercana al shopping Alto Rosario, una zona atravesada por procesos de reconversión urbana y presión del mercado inmobiliario.

En paralelo, los trabajadores iniciaron gestiones ante el Concejo Municipal, donde aseguran haber recibido respaldo de distintos bloques políticos. También buscan asesoramiento legal para responder a la intimación, aunque el margen de acción aparece limitado por los plazos impuestos.

“Nosotros acá no estamos haciendo nada raro, queremos trabajar. Sacar una fuente de trabajo así, en este contexto, es una locura”, sostuvo Gavio, quien insistió en la decisión colectiva de permanecer en el lugar.

En cuanto a la situación productiva, reconoció que el consumo se ha resentido en los últimos meses, en línea con el contexto económico general. Sin embargo, destacó que la cooperativa continúa operando y sosteniendo la actividad. “No estamos en un gran momento, pero seguimos. Es el día a día”, resumió.