El analista Pablo Bilsky repasó el escenario global, donde cuestionó la seguridad tras el intento de ataque a Donald Trump, analizó la tensión con Irán y advirtió sobre el avance del tecnocapitalismo en la política internacional

El analista internacional Pablo Bilsky sostuvo que el reciente episodio de seguridad en Washington, durante un evento con el presidente estadounidense Donald Trump, abre interrogantes sobre el funcionamiento de los organismos encargados de su custodia. “Hay muchísimas sospechas. El Departamento de Seguridad viene en crisis por recortes y hasta hubo períodos en los que sus empleados no cobraban”, explicó, al tiempo que señaló que no se aplicaron los protocolos máximos de protección.
Bilsky enmarcó la situación en una disputa política más amplia entre demócratas y republicanos por el financiamiento de áreas sensibles como seguridad fronteriza y política migratoria. Según indicó, el debilitamiento de estos organismos responde tanto a bloqueos legislativos como a decisiones del propio gobierno, en un contexto que calificó como “una crisis estructural que impacta directamente en la seguridad presidencial”.
En paralelo, el analista abordó el conflicto geopolítico con Irán y aseguró que, tras los últimos enfrentamientos, la posición de Estados Unidos quedó debilitada. “Estados Unidos está desesperado por negociar y no consiguió nada. La guerra la ganó Irán”, afirmó, y vinculó este escenario con el impacto global en el precio del petróleo y la inestabilidad económica internacional.
Otro de los puntos destacados fue la visita al país del empresario Peter Thiel, a quien definió como uno de los principales exponentes del “tecnocapitalismo”. Bilsky advirtió sobre el poder creciente de corporaciones tecnológicas en áreas estratégicas: “Gran parte de la inteligencia de Estados Unidos ya está privatizada y en manos de empresas como Palantir Technologies”, señaló, en referencia al control de datos por parte de firmas privadas vinculadas al aparato militar y de seguridad.
En ese sentido, remarcó que este modelo implica un cambio profundo en la lógica del poder global. “Se está consolidando una estructura donde la tecnología, la vigilancia y la información quedan en manos de corporaciones con una lógica que incluso cuestiona la democracia”, sostuvo, aludiendo a las ideas promovidas por referentes del sector.
Finalmente, Bilsky también se refirió al escenario político en Perú, donde se encamina una segunda vuelta electoral polarizada. Según planteó, el candidato de izquierda llega con claras desventajas frente a un sistema político fragmentado y con mayoría de fuerzas conservadoras. “Tiene todo en contra para gobernar. Ya hay sectores de poder que no lo quieren”, concluyó, al trazar un panorama de creciente tensión en la región.