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Ciencia y educación: el rol estratégico del reactor nuclear de la UNR en plena crisis universitaria

En el marco de la jornada “La Universidad no se apaga”, especialistas de la UNR detallan el funcionamiento de esta instalación única destinada a la capacitación y la investigación, que hoy enfrenta el desafío del desfinanciamiento presupuestario. En diálogo con “Apuntes y Resumen”, Mateo Martinetti, especializado en aplicaciones nucleares y docente UNR brindó detalles de Reactor Nuclear de Investigación.

En medio del Centro Universitario Rosario, conocido popularmente como “La Siberia”, se encuentra una imponente estructura cilíndrica de color naranja que suele pasar inadvertida para muchos: el reactor nuclear RA-4.

Esta instalación, que pertenece a la Universidad Nacional de Rosario (UNR), funciona como un pilar fundamental para la educación y el entrenamiento de estudiantes de diversas carreras, tales como Ingeniería Electrónica, Mecánica, Física y Bioquímica como cuenta en “Apuntes y Resumen” de Radio UNR,  Mateo Martinetti, especializado en aplicaciones nucleares y docente UNR brindó detalles de Reactor Nuclear de Investigación.

A pesar de que actualmente se encuentra con algunas partes desmontadas debido a procesos con la autoridad regulatoria, el reactor es una herramienta clave para la divulgación científica y la formación técnica de excelencia en la región.

A diferencia de las grandes centrales de generación eléctrica, el RA-4 es un reactor de entrenamiento diseñado para operar de forma extremadamente segura dentro de un campus universitario.

Su funcionamiento se basa en la fisión nuclear inducida en cadena utilizando uranio como combustible, pero con la particularidad de que la energía liberada es billones de veces menor a la de un reactor de potencia. Esta baja escala garantiza una operatoria sencilla y protocolos de seguridad robustos, lo que permite realizar actividades pedagógicas directas y visitas guiadas para evacuar los miedos que la palabra “nuclear” suele generar en la población.

La importancia de este dispositivo cobró especial relevancia durante la jornada de visibilización “La Universidad no se apaga”, donde se alertó sobre el impacto del ajuste económico en el sector científico.

El mantenimiento del RA-4 depende del esfuerzo conjunto entre la UNR y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), instituciones que atraviesan una situación presupuestaria crítica. A pesar de las limitaciones de recursos humanos y financieros, el equipo de docentes y técnicos continúa trabajando para sostener esta instalación de vanguardia, reafirmando el valor de la universidad pública como motor del desarrollo tecnológico nacional.