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Lavih Abraham: “No hay pico de consumo y la inflación lleva diez meses en alza”

El economista cuestionó las afirmaciones del ministro Luis Caputo sobre una recuperación del consumo y advirtió que los salarios siguen perdiendo poder adquisitivo en un contexto de inflación en ascenso

El economista Lavih Abraham, integrante del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE), puso en duda las afirmaciones del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre un supuesto “pico histórico de consumo” y aseguró que los indicadores muestran una realidad opuesta, con caída en ventas y deterioro del poder adquisitivo.

“Pico de consumo parece que no. Más bien vemos lo contrario: hay rubros donde se consume mucho menos, como leche o carne, y cuando uno mira estadísticas oficiales, como ventas en supermercados o shoppings, se observa una caída del 15 al 20% respecto de 2023”, explicó en diálogo con La Marca de la Almohada. En ese sentido, sostuvo que el Gobierno “elige algunas variables que le convienen”, pero que un análisis más amplio evidencia una retracción generalizada.

En relación a la inflación, Abraham advirtió que el proceso muestra una tendencia sostenida al alza. “Desde mayo del año pasado la inflación viene subiendo todos los meses. Arrancó en niveles cercanos al 1,5% y ya está nuevamente en torno al 3%. Son diez meses consecutivos de suba”, señaló, anticipando que el dato de marzo podría incluso superar ese nivel.

El economista remarcó que se trata de un fenómeno multicausal, donde influyen tanto factores internos como externos. “El aumento del combustible impacta en toda la economía porque encarece el transporte de bienes, desde alimentos hasta materiales de construcción. A eso se suma una economía cada vez más abierta, donde cualquier shock internacional, como el conflicto en Medio Oriente, tiene un efecto más fuerte”, analizó.

A su vez, cuestionó la ausencia de un programa integral para contener la inflación. “No hay un plan antiinflacionario como tal. Hay una idea general de sostener el dólar relativamente estable y usar los salarios como ancla, es decir, que aumenten por debajo de la inflación. Pero eso no resuelve el problema de fondo”, afirmó.

Sobre este punto, detalló que el deterioro del ingreso es persistente. “Los salarios del sector público están, en promedio, un 23% por debajo de 2023 en términos reales, y en el sector privado también vienen cayendo en los últimos meses. Hoy están aproximadamente un 7% por debajo de aquel nivel”, indicó.

Además, explicó que el Gobierno interviene indirectamente para limitar las recomposiciones salariales. “Se restringen las paritarias que buscan ganarle a la inflación y se desvaloriza el salario mínimo, que hoy es muy bajo. Eso contribuye a sostener una desaceleración parcial de precios, pero a costa de una fuerte pérdida de ingresos”, sostuvo.

Abraham también alertó sobre el impacto de la quita de subsidios y del achicamiento del Estado en el poder adquisitivo real. “No solo el salario crece por debajo de la inflación, sino que además se eliminan subsidios al transporte, la energía o medicamentos. Eso implica más gastos para las familias, es decir, una pérdida adicional de ingresos”, explicó.

Finalmente, subrayó que este escenario tiene consecuencias más amplias en la economía. “La caída del consumo también afecta la recaudación del Estado y profundiza las dificultades en distintos sectores. No es solo un problema de precios, sino de cómo se deteriora el conjunto de la actividad económica”, concluyó.