La secretaria general de ATE Rosario, Lorena Almirón, advierte sobre el deterioro crítico del poder adquisitivo, la emergencia alimentaria en los comedores escolares y el impacto de la crisis en la salud mental de los trabajadores, mientras convoca a un plan de lucha contra las reformas laborales en diálogo con “Apuntes y Resumen”.

Lorena Almirón anunció la instalación de una “carpa de la resistencia” frente a la sede de la Gobernación en Rosario como respuesta política al “embate” de los gobiernos de Javier Milei y Maximiliano Pullaro. Según la dirigente de ATE (Asociación de Trabajadores del Estado) Rosario, “los trabajadores atraviesan un contexto de ajustes severos y pérdida de derechos que no se limitan solo a lo salarial, sino que incluyen despidos encubiertos bajo retiros voluntarios y amenazas a derechos constitucionales como el de huelga”, dijo en los micrófonos de “Apuntes y Resumen” de Radio UNR.
Almirón fue tajante al señalar que, “mientras un salario mínimo para cubrir las necesidades básicas debería superar los 2.700.000 pesos, la mayoría de los estatales percibe montos muy inferiores”, lo que calificó como un “robo” de su capacidad de subsistencia.
LA SITUACIÓN EN LOS COMEDORES ESCOLARES de la provincia es otro de los puntos más alarmantes. Almirón, quien además cuenta con más de 30 años de experiencia como ecónoma en escuelas periféricas, denunció que la partida oficial para el almuerzo de cada niño es de apenas 1.226 pesos, mientras que para la copa de leche se destinan solo 511 pesos.
Con estos montos, el personal debe realizar “malabares y magia” para intentar ofrecer una dieta nutritiva, aunque muchas veces es imposible cumplir con los estándares de proteínas y carnes, terminando en la entrega de sándwiches debido a la falta de recursos y problemas de infraestructura como la escasez de agua.
EL IMPACTO DE LA CRISIS ha trascendido lo económico para transformarse en un problema de salud pública para los trabajadores. La referente gremial describió un escenario de “angustia generalizada”, donde los ataques de pánico, la ansiedad y los problemas de salud mental son moneda corriente en los lugares de trabajo ante la imposibilidad de llegar a fin de mes. Además, criticó que los últimos aumentos salariales se otorguen mediante sumas “en negro” que no tributan a la obra social ni a la jubilación, lo que precariza aún más la situación de los empleados activos y de los jubilados.
PLAN DE LUCHA. Finalmente, Almirón enfatizó que el plan de lucha no se detendrá ante las reformas legislativas, asegurando que la unidad con otros gremios y sectores es fundamental porque “nadie se salva solo”. Denunció que el dinero estatal existe pero que es direccionado según intereses políticos, ignorando las necesidades de salud y educación que hoy dependen exclusivamente de las decisiones del Ministerio de Economía.
Para ATE Rosario, la carpa frente a la Gobernación representa el inicio de una etapa de acción directa para frenar lo que consideran un empobrecimiento sistemático de la clase trabajadora.