• Tiempo de lectura:4 mins read

Los refugios municipales tuvieron un 50% de ocupación la Nochebuena

El secretario de Desarrollo Humano de la Municipalidad, Nicolás Gianelloni, sostuvo que se notó un incremento en la demanda en relación a los años anteriores en los cinco centros de acogida que hay en distintos barrios de la ciudad.

Unas 150 personas recibieron la Navidad en los cinco refugios que tiene la Municipalidad de Rosario en distintos barrios de la ciudad destinados a la contención de gente en situación de calle. Atendidos por unas 15 personas en total, las casas de acogida abrieron sus puertas para brindar una mesa navideña a quienes no tienen casa ni compañía. Hombres, mujeres y niños pudieron así compartir un menú de asado, pan dulce, budines, turrones y gaseosas, mientras que los más pequeños recibieron sus regalos de Papá Noel.

El secretario de Desarrollo Humano de la Municipalidad, Nicolás Gianelloni, informó en La Marca de la Almohada que “desde 2023 los refugios abren sus puertas durante todo el año, incluso para las fiestas de fin de año, y que en total tienen capacidad de cobijo para 300 personas y permanecen ocupados en un 90 o 95%, aunque la noche del miércoles hubo una ocupación del 50%”, lo que  evaluó como “un porcentaje muy importante” en relación a otros años.

Recién “después de la pandemia nos pareció importante dejar los refugios abiertos todo el año para la población en situación de calle. Era necesario darle continuidad para que esas personas puedan revertir esa situación. Este es el tercer año que se mantienen abierto durante las fiestas, que es un momento muy particular y es importante que la gente pueda confiar y sentirse acompañada”, sumó Gianelloni.

Lo cierto es que los espacios cobijan a una población que vive en la calle y en contextos muy difíciles. En ese sentido, el funcionario detalló que “hay cada vez más personas en situación de calle por el difícil momento económico y social que se vive” y agregó que “también hay gente con problemáticas de consumo o de salud mental que nos obligan a prestar atención en cuanto a la convivencia en estos refugios”.

Gianelloni sostuvo también que “se está fortaleciendo la ayuda social de la ciudad” y manifestó que “hay un incremento de esa ayuda año a año” como así también que “ha cambiado la población que se acerca a solicitarla porque cada vez más gente mayor llega en busca de esa ayuda”

“Hemos hecho un esfuerzo a fin de año con un operativo alimentario a través de la red de merenderos, iglesias, vecinales y además el trabajo con las personas que están en situación de calle”, contó el funcionario. Y remarcó que “también los refugios trabajan como centros de día haciendo cursos y un trabajo de contención que ha permitido este año que unas 400 personas pudieran salir de la situación de extrema vulnerabilidad en que se encontraban”.

Respecto a lo que pasa en el verano, Gianelloni dijo que “se nota una baja en la demanda debido a que hay mayor movimiento nocturno en distintos puntos de la ciudad y entonces personas que trabajan como cuidacoches o que se mueven en torno a esa actividad nocturna no asiste debido a los horarios de entrada y salida que tienen los refugios”.

De los cinco refugios establecidos en puntos estratégicos de la ciudad, sólo el de Cáritas que se erige en Balcarce al 1000 y que es cogestionado con la Municipalidad, recibe a mujeres y niños. Allí recibieron la Navidad 14 personas, ocho de ellos niños que recibieron sus regalitos gracias a la colecta solidaria realizada en la Casa de las Infancias. Las donaciones se reunieron el mismo miércoles a la mañana y se repartieron durante la jornada llegando hasta el Hospital de Niños Víctor J. Vilela.

En total, trabajaron unas 15 personas, tres en promedio por cada uno de los cinco refugios ubicados en avenida Uriburu 3865 (zona sudoeste), Esmeralda 3549 (zona sudeste), Felipe Moré 929 (zona oeste), avenida Grandoli 3050 (zona sur) y Balcarce 1077 (zona centro).