En “La Marca de la Almohada” el historiador Mario Gluck desarrolló su última columna del año con una lectura histórica crítica sobre Juan Bautista Alberdi, el uso anacrónico de sus ideas en la política actual y las tensiones del siglo XIX argentino, en diálogo con figuras como Sarmiento y Echeverría.
En “La Marca de la Almohada” y a partir de ese recorrido, analizó el surgimiento y la organización del movimiento obrero —con especial foco en Rosario—, las corrientes anarquistas, socialistas y sindicalistas, y las respuestas represivas del Estado, trazando paralelos con debates contemporáneos sobre reforma laboral, sindicalismo y política de seguridad.