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Los congresos y actividades de la UNR impulsan a la ciudad como polo de turismo educativo y científico

Con más de 20 mil visitantes en lo que va del año, la Universidad Nacional de Rosario impulsó un movimiento turístico inédito en la ciudad. Congresos, ferias y encuentros académicos fortalecen la proyección de Rosario como destino de ciencia, cultura y formación

En los últimos meses, una serie de congresos, ferias y encuentros de gran envergadura convocó a miles de estudiantes, docentes, investigadores y profesionales de todo el país, generando un impacto directo en el turismo y en la vida cultural de Rosario.

El rector de la UNR, Franco Bartolacci, subrayó que durante 2025 serán “más de 20 mil personas las que habrán llegado a nuestra ciudad invitadas por la UNR para participar de encuentros académicos y científicos”, lo que contribuye “a la promoción de la ciudad como punto de encuentro y destino turístico, también en materia cultural”. Para el rector, el hecho de que entidades científicas de todo el país elijan Rosario para sus actividades “es un reconocimiento al trabajo de nuestra comunidad y a la instalación cada vez más decidida de la voz y representación de nuestra universidad en todos los ámbitos”.

La actividad académica, en este sentido, se convirtió en un motor de desarrollo económico. Hoteles, bares, restaurantes, espacios culturales y comercios de diferentes rubros sintieron el movimiento de visitantes que, además de participar de las actividades universitarias, recorrieron la ciudad, se alojaron en distintos barrios y generaron un notable incremento de la demanda de servicios turísticos.

Uno de los hitos de este proceso se dio a fines de agosto con el primer Congreso de Innovación Universitaria, que reunió a unas dos mil personas en las aulas de la Ciudad Universitaria de Rosario (CUR). Las jornadas coincidieron con el 94° Plenario de Rectoras y Rectores del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), realizado en el Espacio Cultural Universitario (ECU). Ambos encuentros atrajeron a representantes de universidades de todo el país que, además de intercambiar saberes, se sumergieron en la oferta cultural y gastronómica rosarina.

En septiembre, la ciudad volvió a ser epicentro de la vida académica con el Encuentro Nacional de Estudiantes de Diseño Argentino (Eneda), que reunió a 1.700 inscriptos provenientes de Córdoba, Mendoza, Buenos Aires y otras provincias. Durante dos días, los jóvenes participaron de workshops, charlas y talleres de formación preprofesional, y aprovecharon su estadía para recorrer espacios emblemáticos como el Monumento a la Bandera, la costanera y los museos locales.

Pocos días después, la Facultad de Psicología albergó el Congreso Nacional de Estudiantes de Psicología (Conepsi), con más de 1.500 participantes. Nuevamente el CUR recibió a miles de jóvenes para debatir, escuchar a referentes nacionales, presentar ponencias y compartir actividades culturales que fortalecieron el vínculo entre la universidad y la ciudad.

En julio, Rosario fue sede del XVII Congreso Nacional de Ciencia Política, organizado junto a la Sociedad Argentina de Análisis Político (SAAP). Durante cuatro días, 350 paneles congregaron a más de 1.200 expositores de todo el país y del extranjero, para reflexionar sobre los desafíos actuales de la democracia. Este congreso, de relevancia internacional, no solo potenció el prestigio académico de la UNR, sino que también generó un alto nivel de reservas hoteleras y actividad en restaurantes y comercios.

El perfil turístico-educativo de la ciudad se consolidó también en la Expo Carreras, desarrollada entre el 17 y el 19 de septiembre en los galpones de Puerto Joven, sobre avenida Belgrano. Allí, miles de adolescentes y adultos recorrieron los stands de las distintas facultades, participaron de actividades de divulgación y recibieron orientación vocacional. Según la organización, unas 10 mil personas por día participaron de la muestra, acompañadas por 320 escuelas de la región. La Expo no solo permitió difundir la oferta académica de la UNR —que en los últimos dos años incrementó un 50 por ciento la cantidad de preinscriptos, alcanzando en 2025 un récord de 30.100 inscriptos—, sino que también movilizó a familias y grupos escolares que dinamizaron el movimiento en la zona de la costa central.

La proyección de actividades no se detiene. Para octubre, la Facultad de Odontología organizará el Congreso Internacional de Periodoncia, en el marco de los 25 años de la Carrera de Especialización en Periodoncia FOR-UNR. Con sede en el Bioceres Arena, contará con disertantes internacionales de primer nivel, conferencias magistrales y presentaciones científicas. Ya hay 600 inscriptos confirmados, lo que anticipa un nuevo pico de visitantes en la ciudad.

A lo largo del año, además, se realizan más de 60 simposios y congresos regionales o nacionales en las distintas facultades y escuelas de la UNR. Esta programación permanente convirtió a Rosario en un punto de encuentro privilegiado para la comunidad científica argentina, con un calendario que impacta de manera directa en la hotelería, la gastronomía y el comercio.

Bartolacci remarcó que este crecimiento “contribuye al desarrollo turístico y, por consiguiente, económico de la ciudad”, lo que representa “una satisfacción doble”: por un lado, el reconocimiento al nivel académico de la UNR; por otro, el fortalecimiento de Rosario como destino de turismo de congresos.

Las cifras confirman la tendencia. Según datos de la Secretaría de Turismo municipal, durante los principales congresos de 2025 la ocupación hotelera en la ciudad se acercó al 90 por ciento, con un marcado incremento en la demanda de servicios gastronómicos y culturales. Los visitantes no solo asistieron a los eventos, sino que también aprovecharon para conocer los espacios icónicos de Rosario, desde la costanera y el Monumento a la Bandera hasta el circuito de arte urbano, los parques y la variada oferta teatral.

La estrategia de la UNR de posicionar a Rosario como sede de grandes eventos académicos es coherente con su política de internacionalización y de fortalecimiento del vínculo con la sociedad. “Que nos elijan cada vez más es un reconocimiento al trabajo de nuestra comunidad y a la proyección nacional de la universidad”, señaló Bartolacci, al señalar el “rol destacado” que la casa de estudios ocupa en el escenario académico del país.

Rosario, tradicionalmente reconocida por su patrimonio histórico, su vida cultural y su paisaje ribereño, encontró en la agenda universitaria un motor renovador. Los congresos y actividades de la UNR generaron un flujo constante de visitantes que no solo dinamiza la economía local, sino que también contribuye a consolidar a la ciudad como capital del conocimiento y la innovación en el país.

En un contexto en que las universidades públicas enfrentan desafíos presupuestarios y políticos, la experiencia de la UNR demuestra que la educación superior puede convertirse en un factor de desarrollo integral. La articulación entre ciencia, cultura y turismo no solo posiciona a la universidad como referente académico, sino que también reafirma el papel de Rosario como una ciudad que abre sus puertas al país y al mundo.