El antropólogo e investigador participó del Congreso de la Democracia y en diálogo con “El Día Está Después”, analizó las transformaciones sociales y emocionales que explican el crecimiento de estas fuerzas políticas y advirtió sobre la necesidad de que la oposición construya una alternativa capaz de recuperar la esperanza y ofrecer respuestas concretas a las demandas de la sociedad.
La expansión de la extrema derecha es un fenómeno global que adquiere características particulares en cada país. Así lo planteó Alejandro Grimson, doctor en Antropología y profesor titular de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), durante la entrevista en “El Día Está Después” de RADIO UNR.
El investigador propuso analizar las razones por las cuales amplios sectores de la sociedad encontraron en estos movimientos una expectativa de transformación. Según explicó “el fenómeno no puede comprenderse sin considerar la combinación de factores económicos, políticos, sociales y emocionales, así como las dificultades de las fuerzas democráticas para construir alternativas y espacios de organización”.
EL PROBLEMA DEL INTERNISMO. Grimson sostuvo que uno de los principales problemas de la oposición es el internismo y la disputa permanente entre potenciales dirigentes, una dinámica que debilita la posibilidad de ofrecer un proyecto colectivo. En ese sentido, señaló que el crecimiento de Javier Milei no responde exclusivamente a sus características personales, sino que expresa transformaciones más profundas en las relaciones sociales, laborales y productivas.
También destacó la importancia de las emociones en la construcción de identidades políticas y recordó que los grandes movimientos de la historia argentina estuvieron asociados a expectativas de cambio y esperanza. “Milei es el síntoma de un cambio mucho más profundo y ellos, los partidarios de Milei, tuvieron un mérito: entendieron mucho mejor ese cambio que sus adversarios”, afirmó.

“Las esperanzas son ecuaciones, no hay un mecanicismo tan sencillo de que cualquiera por dos pesos esté dispuesto a cualquier cosa”.
ROL DEL ESTADO. El investigador consideró que las fuerzas políticas vinculadas con la justicia social necesitan recuperar la capacidad del Estado para intervenir en la economía y mejorar las condiciones de vida de la población. Para ello, planteó la necesidad de combinar estabilidad macroeconómica con políticas de redistribución, inversión pública y fortalecimiento de la educación, la salud y la vivienda.
También advirtió que la ciudadanía no define sus expectativas únicamente a partir de los ingresos, sino que incorpora demandas de previsibilidad, seguridad, trabajo y posibilidades de planificación. En ese escenario, sostuvo que una alternativa política debe demostrar que su llegada al gobierno puede traducirse en mejoras concretas para la vida cotidiana.
ACTUALIDAD ECONÓMICA. En el tramo final de la entrevista, Grimson profundizó sobre la situación económica argentina, la recesión, el endeudamiento externo y las dificultades del programa económico del Gobierno nacional.
También analizó la discusión sobre el equilibrio fiscal, la política tributaria, el financiamiento de los servicios públicos y la necesidad de que los sectores opositores superen sus diferencias internas. Finalmente, reflexionó sobre las posibilidades de reelección de Milei y los desafíos que enfrenta la construcción de una propuesta política alternativa que vuelva a despertar expectativas en la sociedad.