La socióloga y politóloga española analizó en “Radioactividad” el pasaje de la indignación social a la decepción política, el crecimiento de las derechas y el papel de las redes sociales en la disputa democrática. También destacó al feminismo como uno de los principales motores de transformación social y planteó la necesidad de reconstruir formas de convivencia colectiva.

Las democracias atraviesan una etapa de profundas tensiones, marcada por el crecimiento de las derechas y las ultraderechas, el malestar social y la pérdida de confianza en las instituciones. Así lo analizó Cristina Monge, socióloga y politóloga española, en una entrevista con “Radioactividad” de Radio UNR.
La intelectual española reflexionó sobre el pasaje de los movimientos de indignación surgidos tras la crisis financiera de 2008 hacia un escenario de decepción política. Según explicó, aquellas expresiones sociales “buscaban ampliar la participación y mejorar las democracias, pero muchas de las demandas que las impulsaron continúan sin respuesta”.
“Lo que vemos es que muchos de esos fenómenos acabaron generando nuevos partidos políticos, nuevas propuestas políticas que llegaron a gobernar, pero sigue habiendo un fondo de descontento y un fondo de malestar”.
La ganadora de la segunda edición del Premio Paidós de ensayo 2026 por su obra titulada “Contra el descontento. Por una alianza para construir futuros deseables” advirtió que ese descontento “está siendo capitalizado cada vez más por sectores que cuestionan los valores democráticos y los derechos conquistados”.
En ese contexto, destacó una “transformación significativa en las formas de rebeldía política, especialmente entre las juventudes, donde las derechas han logrado presentarse como una alternativa al orden establecido”. Para la socióloga, este fenómeno no puede explicarse únicamente por el avance ideológico de esos sectores, sino también por las dificultades de las democracias para responder a las necesidades materiales y las expectativas de amplios sectores de la sociedad.
En ese sentido, planteó que comprender las razones del malestar resulta fundamental para construir respuestas que recuperen la confianza colectiva y fortalezcan la convivencia democrática.
“El algoritmo está trucado, el algoritmo tiene sesgo, el algoritmo no nos trata igual a todos”
REDES Y PLATAFORMAS. La expansión de las redes sociales y las plataformas digitales constituye otro de los factores centrales de esta transformación.
Monge sostuvo que “el ecosistema digital modificó las formas de participación política y comunicación pública, al tiempo que permitió a las derechas y ultraderechas desarrollar estrategias de movilización con una capacidad de alcance inédita”. Sin embargo, remarcó que “esas herramientas también pueden utilizarse para disputar sentidos y fortalecer otras propuestas políticas”. Como ejemplo, mencionó la experiencia electoral de Brasil y la movilización en redes sociales que acompañó la victoria de Lula da Silva en la segunda vuelta.
Frente al avance del tecnocapitalismo y el poder de los algoritmos, su planteo apunta a comprender las nuevas reglas de ese entorno y desarrollar estrategias democráticas capaces de intervenir en él.
MOVIMIENTO FEMINISTA. En el tramo final de la entrevista, Monge también se refirió al movimiento feminista como uno de los principales factores de transformación social del siglo XXI.
Advirtió que “los cambios impulsados por el feminismo generan tensiones, especialmente entre sectores de varones jóvenes que perciben la pérdida de privilegios y buscan nuevos referentes”.
Según sostuvo, “esa incertidumbre puede ser aprovechada por discursos de ultraderecha que promueven el retorno a modelos tradicionales de familia y relaciones de género”. Por eso, consideró necesario acompañar los cambios sociales y promover nuevas formas de construir las masculinidades.
La conversación se dio en el marco de la visita de la especialista a Rosario, donde participaría de una actividad en el Centro Cultural Parque de España junto al rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci, y del Congreso de la Democracia organizado por la UNR.