Julia Vega y Nicolás Basualdo hablaron de “Marianela y el cadáver”, una película rosarina de terror que nació como tesis y terminó recorriendo festivales de Argentina y otros países en su visita a “Notas de Papel” y adelantaron algo sobre “Protocolo”, una nueva forma de hacer cine.
En la película “Marianela y el cadáver”, la historia sigue a Marianela, una joven de 19 años que guarda un secreto para contarle a su madre y, justo antes de hacerlo, encuentra un cadáver en su armario.
La película toma como punto de partida la idea de “tener un muerto en el placard” para construir una historia familiar atravesada por conflictos, humor negro y elementos de terror. Tras su paso por el Rojo Sangre 2024 y festivales de Argentina, Chile, Nicaragua, España e Inglaterra, la producción regresó a Rosario para una función especial en Cines del Centro.
Julia Vega y Nicolás Basualdo pasaron por “Notas de Papel” de RADIO UNR y contaron cómo es hacer cine independiente en el contexto actual y cómo las redes sociales se transformaron en una herramienta fundamental para encontrar público.
“Marianela y el cadáver” logró llenar su primera función en el Cine Gaumont y permanecer dos semanas en cartel, mientras Instagram, los reels y el recorrido por festivales ayudaron a construir una audiencia propia.
Los realizadores destacaron además la importancia de pensar la llegada al público desde el momento mismo de escribir el guion: producir una película ya no termina con el rodaje, sino que también implica encontrar las estrategias para que la obra llegue a quienes quieren verla.
EL OTRO GRAN DESAFÍO que atraviesan es “Protocolo”, una serie vertical filmada íntegramente en Rosario y protagonizada por Thelma Fardin y Nicolás Riera.
La producción explora un formato que nació con fuerza en plataformas y redes sociales y que busca llevar la narrativa cinematográfica a la pantalla del celular sin resignar guion, fotografía ni actuaciones.
El proyecto está siendo evaluado por Shorta, una plataforma argentina dedicada a las series verticales, mientras Julia y Nicolás reivindican la posibilidad de generar ficción y trabajo para técnicos y actores rosarinos. En un momento en que YouTube también potencia las narrativas episódicas y los microdramas, el formato vertical aparece como una nueva vía para contar historias y encontrar públicos.