El neurocientífico rosarino Gustavo Deco, formado en la UNR y actualmente catedrático de la Universidad Pompeu Fabra, pasó por “Falso Vivo” y explicó cómo la ciencia intenta comprender la enorme complejidad de este órgano fundamental en la vida.
¿Qué nos hace humanos? El neurocientífico rosarino Gustavo Deco, formado en la UNR y actualmente catedrático de la Universidad Pompeu Fabra, pasó por “Falso Vivo” de Radio UNR y explicó cómo la ciencia intenta comprender la enorme complejidad del cerebro.
Habló del “cableado” cerebral y del conectoma, y explicó que las diferencias cognitivas entre especies no dependen simplemente del tamaño del cerebro, sino también de cómo están organizadas sus conexiones. Una de las hipótesis que estudia su equipo señala que las conexiones de largo alcance, aquellas que vinculan zonas alejadas del cerebro, podrían ser una de las claves para entender nuestras capacidades cognitivas.
“El cerebro también cambia según lo que hacemos y el entorno en el que vivimos”.
Deco contó investigaciones sobre educación, desarrollo cerebral y los efectos que tuvo el aislamiento durante la pandemia en adolescentes. En un estudio realizado con jóvenes, el equipo detectó una modificación importante en la organización de la actividad cerebral después del período de confinamiento, aunque posteriormente se observó una recuperación.
También se refirió al uso intensivo de celulares: aclaró que todavía no existe evidencia suficiente para afirmar cuál es su impacto específico sobre el cerebro, aunque la atención es una pieza central del procesamiento cognitivo. “El cerebro es complejo, es inentendible, pero es un órgano muy robusto”, sostuvo al explicar su capacidad para compensar daños y adaptarse.

La investigación también busca transformar ese conocimiento en tratamientos. Deco explicó un proyecto internacional que estudia modelos personalizados de cerebros afectados por accidentes cerebrovasculares para evaluar, mediante simulaciones computacionales, distintas formas de estimulación electromagnética que puedan complementar la rehabilitación.
Además, habló de investigaciones sobre depresión y de las posibilidades de combinar tratamientos farmacológicos, psicodélicos y electro estimulación. Para cuidar el cerebro, señaló cuatro dimensiones que aparecen asociadas a la reserva cognitiva: mantener actividad intelectual, sostener vínculos sociales, hacer ejercicio físico y cuidar la alimentación.
La entrevista también recorrió su particular camino desde la física hacia la neurociencia y su mirada sobre la ciencia argentina: destacó el nivel de los jóvenes investigadores formados en el país y el entusiasmo que encontró en las nuevas generaciones.