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Donello: “Se está perdiendo mucho empleo porque el gobierno nunca tuvo un plan para la industria nacional”

El secretario general de la UOM Rosario confirmó que la compañía comunicó su decisión de cerrar la planta local y trasladar la fabricación de electrodomésticos a Brasil y China. La medida afectaría a unos 200 trabajadores directos. El dirigente sindical advirtió sobre el deterioro de la industria nacional y reclamó políticas de protección para sostener la producción y el empleo

El cierre de la planta de Electrolux en Rosario profundiza la crisis del empleo industrial en la región. La compañía comunicó su decisión de abandonar la producción local de electrodomésticos y pasar a abastecer el mercado argentino mediante productos importados de Brasil y China. La medida afectará a unos 200 trabajadores directos y se suma a otros cierres y procesos de retracción productiva que golpean al entramado manufacturero.

En diálogo con El Día Está Después, el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Rosario, Antonio Donello, describió el escenario como una crisis que avanza a una velocidad inusual. “Esto se está desmoronando muy rápidamente, sobre todo la industria. Los empleos de la industria están cayendo constantemente, no sólo de la Unión Obrera Metalúrgica, de todas las demás industrias”, afirmó.

El dirigente relató que la noticia del cierre llegó de manera sorpresiva. El viernes pasado, la representación gremial tenía prevista una reunión para conocer a los nuevos responsables de Recursos Humanos de la empresa. Sin embargo, apenas 15 minutos antes del encuentro, un abogado externo se comunicó con el representante legal del sindicato para informar que la reunión quedaba suspendida porque la compañía avanzaría con el cierre de la planta.

“Realmente no era lo que esperábamos”, señaló Donello. Según explicó, los abogados que transmitieron la decisión no eran los que habitualmente mantenían el diálogo con la UOM en Rosario. La información que recibió el gremio fue que la empresa dejaría de fabricar sus productos en el país y los traería terminados desde Brasil y China para distribuirlos desde Buenos Aires. De este modo, la estructura local dejaría de funcionar como establecimiento industrial.

El titular de la UOM indicó que se dirigía al Ministerio de Trabajo para participar de una audiencia destinada a rechazar los despidos. También cuestionó que la decisión se comunicara en un contexto en el que, según sostuvo, se había firmado un acuerdo paritario nacional con un compromiso de paz social. Para el dirigente, el cierre representa un nuevo golpe para los trabajadores metalúrgicos y para la actividad económica de Rosario.

La situación de Electrolux se suma al cierre de ADIENT Automotive Argentina, proveedora de butacas para la planta de General Motors en Alvear, que implicó la pérdida de 70 puestos de trabajo directos. Donello consideró que ambos casos forman parte de un proceso más amplio de retroceso industrial, que afecta a diferentes ramas de la producción.

Al analizar las causas, el dirigente cuestionó la política económica del Gobierno nacional y sostuvo que no existe un plan de protección para la industria argentina. “Se está perdiendo mucha industria, todo esto, porque el gobierno nunca tuvo la intención ni un plan para la industria nacional”, afirmó. En esa línea, advirtió sobre las consecuencias de la apertura de las importaciones en un contexto en el que las empresas locales deben competir con productores de otros países que cuentan con políticas estatales de apoyo.

“Si usted libera la importación, que puedan los productos chinos entrar libremente a Argentina, los brasileros de otros países que tienen políticas nacionales y políticas para ayudar a su empresa a poder expandirse, seguramente lo van a afectar porque no van a estar en las mismas condiciones de competir”, sostuvo Donello. Y agregó que, a su entender, el Gobierno no destina recursos ni impulsa leyes para proteger a la industria nacional.

El deterioro de la actividad también se refleja, según planteó, en los indicadores laborales del Gran Rosario. Durante la entrevista se mencionó una tasa de desocupación del 11,5% para la región. Donello contrastó ese dato con la situación de años anteriores: “Rosario había sido, hace tres o cuatro años atrás, la ciudad con más alto índice de ocupación. Y hoy somos la ciudad con más alto índice de desocupación”. Para el dirigente, el cambio evidencia el impacto de las políticas económicas sobre el empleo regional.

Consultado sobre la posibilidad de que otras empresas trasladen su producción a Brasil, Donello aclaró que no tenía conocimiento de firmas que hubieran comunicado formalmente esa intención. Sin embargo, consideró que la falta de condiciones para producir en el país puede llevar a que algunas compañías busquen alternativas en el exterior. “Si no están dando oportunidad acá, seguramente quien pueda tener la oportunidad lo tratará de hacer, pero sería muy malo para todos los argentinos”, expresó.

Frente a ese escenario, reclamó medidas concretas para sostener la actividad productiva y evitar que las empresas deban buscar otros destinos para continuar trabajando. “Ese es un tema que no se arregla charlando, sino que se arregla con leyes, con legislaciones que protejan nuestra industria y que cuiden nuestra mano de obra y a Argentina”, afirmó.

Finalmente, Donello valoró las reuniones multisectoriales que vienen manteniendo representantes sindicales, organizaciones sociales, empresarios industriales y sectores de la Iglesia para analizar la situación económica y laboral. Consideró que el diálogo entre distintos espacios puede contribuir a construir respuestas colectivas y remarcó que la crisis no afecta únicamente a un sector. “Acá no pasa por un partido o un sindicato o por movimientos sociales. Acá el que está con problemas es el pueblo argentino, y la solución se la vamos a dar entre todos, no a un solo sector”, concluyó.