En “Columnas de Papel” estuvieron Paola Gallino y Gerardo Caballero quienes repasaron en “Notas de Papel” el legado de algunos de los grandes referentes de la arquitectura de la ciudad y hablaron sobre la necesidad de recuperar, difundir y poner en diálogo ese patrimonio con las nuevas generaciones.

En “Columnas de Papel”, el espacio dedicado a la arquitectura en “Notas de Papel” de RADIO UNR en el que intervienen los profesionales Franco Santangelo, Carlos Candia y Martín Cabezudo debatieron sobre si existe una arquitectura rosarina.
En este sentido Paola Gallino y Gerardo Caballero repasaron el legado de algunos de los grandes referentes de la arquitectura de Rosario y hablaron sobre la necesidad de recuperar, difundir y poner en diálogo ese patrimonio con las nuevas generaciones.
Desde el espacio 3993, que promueve exposiciones, publicaciones, conferencias y talleres, ambos arquitectos desarrollaron proyectos destinados a acercar la disciplina a quienes la habitan y recuperar historias, obras y pensamientos que forman parte de la identidad de la ciudad. Entre esos proyectos aparecen dos libros dedicados a Rafa Iglesia y Marcelo Villafañe, construidos a partir de frases, fotografías y materiales que recuperaron parte de su legado.
La charla también recuperó la historia del Grupo R, formado en 1991 por un grupo de arquitectos que se reunía para conversar y debatir, muchas veces sobre temas que iban mucho más allá de la arquitectura.
En ese recorrido aparecieron figuras como Rafa Iglesia, Marcelo Villafañe y el propio Caballero, junto con anécdotas que muestran una manera de pensar la disciplina vinculada con el arte, la música, el río y la vida cotidiana. Una de las frases recordadas fue la respuesta de Pantarotto cuando le preguntaron dónde debía construirse el puente Rosario-Victoria: “No te podés perder un puente”. Una definición que, más allá de su ingenio, sintetizó una forma de mirar la ciudad y sus vínculos.
“La arquitectura no puede pensarse separada del territorio y de la identidad”.
Hablaron del horizonte, la llanura, el río y de cómo muchas veces necesitamos que alguien nos enseñe a mirar aquello que tenemos todos los días delante de los ojos. También destacaron la importancia de recuperar arquitecturas rosarinas de distintas décadas y de generar puentes entre maestros, estudiantes y nuevas generaciones. El recorrido terminó con una invitación a valorar lo cercano: aquello que forma parte de Rosario y que, justamente por tenerlo tan cerca, muchas veces dejamos de mirar.