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Walter Andreozzi: “La apertura indiscriminada de importaciones nos trajo hasta acá”

El secretario de la Federación Industrial de Santa Fe analizó en Radio UNR el cierre de la planta de Adient en Alvear y el despido de 70 trabajadores. Advirtió por el crecimiento de la morosidad empresarial, los embargos de ARCA y el reemplazo de producción nacional por importaciones

El cierre de la planta de Adient Automotive Argentina SRL en Pueblo Esther y el despido de 70 trabajadores volvieron a poner en primer plano la situación de la industria manufacturera en la región. En diálogo con El Día Está Después de RADIO UNR, el secretario de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), Walter Andreozzi, vinculó este caso con un proceso más amplio de caída de la actividad, dificultades financieras de las empresas y reemplazo de producción nacional por productos importados.

“Hoy no conozco empresas, hablemos industria en general, que no tenga problemas financieros”, sostuvo Andreozzi. Según explicó, las empresas atraviesan una situación de “estrés financiero” que se traduce en mayores plazos de pago dentro de las cadenas de suministro y, en algunos casos, en dificultades que pueden derivar en concursos preventivos y eventualmente en quiebras.

El dirigente industrial cuestionó particularmente el impacto de los embargos de ARCA sobre empresas que ya atraviesan dificultades. “El Estado, que hoy no te ayuda con políticas activas para promover el desarrollo, finalmente es el que te termina bajando el martillo de la posibilidad de subsistencia”, afirmó. Según Andreozzi, un embargo también puede dejar a las empresas fuera del sistema crediticio y dificultar todavía más el acceso a financiamiento.

Para el secretario de FISFE, esta dinámica forma parte de un “círculo vicioso” en el que la caída de la producción y las ventas genera problemas financieros, que luego derivan en dificultades económicas y pueden terminar en concursos empresariales. En ese marco, mencionó también el crecimiento de la morosidad y la renegociación permanente de compromisos entre empresas.

Andreozzi vinculó esta situación con el modelo económico y con el proceso de apertura de las importaciones. “La apertura indiscriminada que se dio a partir del cambio de modelo político y económico nos trajo hasta acá”, afirmó. Al mismo tiempo, rechazó que la alternativa sea una economía cerrada y planteó la necesidad de desarrollar políticas que permitan a la industria argentina competir internacionalmente.

En ese sentido, mencionó entre las medidas necesarias la asistencia crediticia, la reducción de impuestos y el control del contrabando. “Esas políticas son las que se deberían dar en un marco de interacción con el Ministerio de Economía”, sostuvo, y planteó que una modificación de las políticas actuales permitiría generar condiciones para la subsistencia de la industria nacional.

El caso de Adient fue presentado por Andreozzi como una expresión concreta de un fenómeno que, según señaló, atraviesa a distintos sectores: empresas que dejan de fabricar en Argentina y comienzan a importar los productos que antes producían localmente. En el caso de las empresas vinculadas al sector automotor, explicó que Brasil constituye uno de los principales proveedores de productos para compañías radicadas en Argentina, mientras que también ingresan bienes de origen chino a través de ese país.

“El problema es muchísimo más grave que la caída de una industria per se. Porque acá lo que se cae es un sistema”, advirtió. Para Andreozzi, la pérdida de puestos de trabajo tiene efectos que exceden a cada empresa y alcanzan a las comunidades donde esas industrias están radicadas. Mencionó como consecuencias las dificultades de las familias para sostener actividades educativas, deportivas y extracurriculares, además del impacto sobre el consumo local.

El dirigente también cuestionó la orientación de las políticas industriales en comparación con otros países. Según planteó, Estados Unidos, Europa y Brasil desarrollan políticas destinadas a promover y proteger sus industrias, mientras que Argentina atraviesa un proceso de apertura que, a su entender, acelera la pérdida de capacidades productivas.

“Hoy lo que está pasando, y eso vuelvo, porque para mí creo que el tema central que nos pasa a nosotros como Cámara Empresaria, Cámara Industria, pero está pasando en general la sociedad, lo que está muy demorada es la capacidad de reacción o de controversia con esto que sabemos que nos termina afectando a todos”, concluyó Andreozzi.