“Falso Vivo” recupera el legado de Olga y Leticia Cossettini, dos referentes de la educación argentina cuya experiencia en la Escuela Carrasco de barrio Alberdi marcó una verdadera ruptura con los modelos pedagógicos tradicionales.
La propuesta pedagógica de las hermanas Cossettini entendía la escuela como un espacio abierto a la comunidad, al territorio y a la naturaleza, mucho antes de que conceptos como educación ambiental o ecología ocuparan un lugar central en el debate educativo.
En “Sonido Ambiente” con Jorgelina Hiba y en diálogo con Álvaro Escobar, maestro entrerriano e integrante de la Red Cossettini, repasamos cómo las hermanas Olga y Leticia utilizaban el entorno como una herramienta de aprendizaje en “Falso Vivo” de RADIO UNR.
El río Paraná, las plantas, las aves, el suelo y hasta las actividades productivas de la comunidad se convertían en objetos de investigación. La clave estaba en observar, hacerse preguntas, investigar y relacionar distintas disciplinas para comprender el mundo como un todo.
CASI UN SIGLO DESPUÉS, aquella mirada mantiene una enorme vigencia: aprender también significa recuperar la capacidad de asombro frente a lo que tenemos delante. Las golondrinas, una crecida del río, un monte que desaparece o una especie que aparece en un territorio pueden convertirse en preguntas sobre nuestra relación con el ambiente.