Manu Bertoldi tomó el clásico de Soda Stereo como punto de partida para recorrer las distancias del universo, desde la Luna y el Sol hasta la Vía Láctea, y explicar qué significa realmente estar “un millón de años luz de casa”. Además, repasó los avances de la observación espacial y la polémica en torno al uso de inteligencia artificial para resolver uno de los Problemas del Milenio
A partir de “Un millón de años luz”, el clásico de Soda Stereo, Manu Bertoldi propuso un recorrido por las dimensiones reales del universo y buscó traducir a distancias concretas una de las metáforas más recordadas de Gustavo Cerati. El viaje comenzó por los objetos más cercanos, como la Luna y el Sol, continuó con la sonda Voyager 1 y llegó hasta las dimensiones de la Vía Láctea, para dimensionar qué representa realmente estar “un millón de años luz de casa”.
El recorrido también permitió repasar algunos de los principales avances recientes en la observación del cosmos, entre ellos el telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA y su capacidad para realizar grandes mapas del universo. Bertoldi explicó cómo este tipo de instrumentos permite profundizar el estudio de la materia y la energía oscura y planteó una pregunta ligada directamente con la canción: ¿podríamos ver a Cerati a través de un telescopio capaz de observar a millones de años luz? La respuesta está en la velocidad de la luz y en el hecho de que observar objetos muy distantes implica, necesariamente, mirar hacia su pasado.
El cierre estuvo dedicado a uno de los debates más recientes sobre inteligencia artificial y conocimiento científico: la polémica por propiedad intelectual que involucra a investigadores y OpenAI a partir de la supuesta resolución mediante IA de las ecuaciones de Navier-Stokes, uno de los Problemas del Milenio. El caso abrió una discusión sobre los límites de estas herramientas, la autoría de los descubrimientos y el papel que la inteligencia artificial comienza a ocupar en la investigación científica.