Los docentes nucleados en Coad iniciarán una consulta en las distintas unidades académicas para definir cómo continúa el plan de lucha. Entre las opciones aparecen nuevos paros de 24 horas y medidas de mayor duración, mientras el reclamo nacional suma clases públicas y una nueva Marcha Federal Universitaria

El conflicto entre las universidades públicas y el Gobierno nacional suma una nueva semana de protestas y tendrá en la Universidad Nacional de Rosario (UNR) una instancia clave. Los docentes nucleados en la Asociación Gremial de Docentes e Investigadores (Coad) comenzarán a definir nuevas medidas de fuerza frente a la falta de avances en materia salarial y presupuestaria. La decisión surgirá de una consulta entre los trabajadores de las distintas unidades académicas y contempla desde nuevos paros de 24 horas hasta la posibilidad de profundizar el plan de lucha con medidas de mayor duración.
El reclamo de los gremios universitarios está centrado en la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores y en la exigencia de que el Gobierno nacional avance con el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Desde el sector sostienen que los salarios docentes acumulan una importante pérdida frente a la inflación y consideran insuficientes las propuestas de recomposición realizadas hasta el momento. A nivel nacional, este martes 15 de septiembre se realizará además una jornada de clases públicas bajo la consigna “La universidad en la calle”, con actividades académicas trasladadas al espacio público para visibilizar el reclamo por salarios y recursos.
La agenda de protesta continuará el jueves 17 con un acto frente al Palacio Pizzurno, en Buenos Aires, mientras las organizaciones universitarias preparan una nueva Marcha Federal Universitaria para los primeros días de octubre. La movilización volverá a reunir a docentes, no docentes, estudiantes y otros sectores vinculados con la educación superior. Entre los reclamos también se incluyen la actualización de las becas estudiantiles y un mayor presupuesto para sostener el funcionamiento de las universidades y sus tareas de enseñanza, investigación y extensión. En este escenario, la consulta que comienza en la UNR será determinante para establecer la continuidad de las medidas y el nivel de profundización del conflicto.