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La biblioteca María Elena Walsh en Irlanda crea un puente cultural con Argentina

En Dublín, un grupo de argentinos creó una biblioteca itinerante dedicada a la literatura argentina y en “Notas de Papel”, las rosarinas Carolina Calzada y Daniela Abrigo cuentan la experiencia de este puente cultural entre Irlanda y Argentina.

¿Qué pasa cuando un grupo de argentinos se va a Irlanda y decide llevarse la literatura argentina con ellos? En Dublín, un grupo de argentinos creó una biblioteca itinerante dedicada a la literatura argentina y bautizada María Elena Walsh, con más de 300 libros en español. En “Notas de Papel” de RADIO UNR, las rosarinas Carolina Calzada y Daniela Abrigo cuentan la experiencia de este puente cultural entre Irlanda y Argentina.

EL PROYECTO NACIÓ hace alrededor de dos años como una forma de generar un espacio de encuentro para quienes viven lejos del país y, al mismo tiempo, acercar la literatura argentina a lectores de otras nacionalidades. La biblioteca funciona de manera comunitaria y sus libros circulan a través de un catálogo online y encuentros presenciales.

PUNTO DE ENCUENTRO. La iniciativa también se convirtió en un punto de encuentro para la comunidad argentina y latinoamericana en Irlanda. Organizan talleres gratuitos de lectura, escritura y cine, presentaciones de libros y actividades culturales, muchas de ellas en espacios públicos de Dublín.

La elección del nombre María Elena Walsh no es casual: su obra, reconocida internacionalmente y traducida a distintos idiomas, funciona como una puerta de entrada a la cultura argentina. Entre las autoras y autores que aparecen en sus actividades están Mariana Enriquez, Samantha Schweblin, Federico Falco y Selva Almada.

“Más allá de los libros, la biblioteca se propone construir comunidad y combatir la distancia del desarraigo”.

Sus integrantes contaron cómo la literatura permite volver a encontrarse con paisajes, palabras, costumbres y formas de mirar el país desde miles de kilómetros de distancia. La experiencia demuestra que la identidad también puede viajar en una valija llena de libros y que, en Dublín, la literatura argentina encontró una nueva casa, abierta no solo para argentinos sino también para lectores de toda la comunidad hispanohablante.