Un informe reciente advierte sobre el estancamiento de la actividad económica y el impacto directo estos dos pilares fundamentales de la producción. En “El Día Está Después” conversamos con Rubén Llenas, gerente de la delegación Rosario de la Cámara Argentina de la Construcción, para analizar los detalles de este escenario recesivo.

El Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA) confirmó lo que ya es una constante en los indicadores económicos: el retroceso del segundo trimestre borró por completo la leve recuperación previa.
Con una desaceleración marcada en los meses de invierno y la persistencia de la incertidumbre, la industria y la construcción operan bajo un riguroso “amesetamiento”, como dijo Rubén Llenas, gerente de la delegación Rosario de la Cámara Argentina de la Construcción en diálogo con “El Día Está Después” de RADIO UNR.
Lejos de registrar repuntes significativos, el sector privado enfrenta un escenario donde los costos de producción y las bajas en las obras públicas configuran un panorama complejo.
“La industria está totalmente amesetada y trabajando en un marco de actividad de un 25% o 30% menos desde hace dos años y medio aproximadamente.”
Por otro lado, la obra pública en la provincia de Santa Fe mantiene matices particulares gracias al esfuerzo presupuestario para sostener proyectos en curso, aunque el impacto de la obra privada evidencia una marcada contracción en los plazos de ejecución y en la cantidad de obreros contratados. La merma en el consumo de insumos clave, como el cemento, refleja una contracción a nivel nacional que impacta de lleno en las economías regionales.
“El consumo de cemento mensual en Argentina muestra una baja interanual significativa, pasando de más de un millón de toneladas a cerca de 800 mil toneladas, lo que demuestra la magnitud de la caída”, dijo el dirigente industrial.