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Soberanía y geopolítica en el Atlántico Sur: los desafíos de la base de Ushuaia y la alianza estadounidense

La doctora en Relaciones Internacionales Carla Morasso analiza el apego a la postura histórica argentina sobre Malvinas, la reactivación de las leyes contra la explotación ilegal de recursos hidrocarburíferos y las implicancias estratégicas de la proyectada base militar integrada en Tierra del Fuego en diálogo con “El Día Está Después”.

En el marco de los recientes anuncios presidenciales, Carla Morasso rescató positivamente que el gobierno de Javier Milei se haya apegado a la histórica postura diplomática de la Argentina en su reclamo soberano por las Islas Malvinas.

Este posicionamiento, alineado con la resolución 2065 de Naciones Unidas, defiende el principio de integridad territorial y el llamado al diálogo bilateral frente al reclamo de autodeterminación promovido por el Reino Unido.

En sintonía con esto, en “El Día Está Después” de RADIO UNR, Morasso calificó como un acierto la decisión de aplicar las leyes nacionales de 2011 diseñadas para sancionar a las corporaciones extranjeras, como Navitas y Rock Hopper, que de manera ilegítima e ilegal realizan actividades de exploración y explotación de recursos en el territorio en disputa.

“¿Por qué de no financiarlo, de nunca mirarlo, de repente se dice que van a estar los fondos?”

Respecto a la construcción de la base naval integrada en Ushuaia, Morasso detalló que este proyecto fue proyectado años atrás para asegurar el despliegue de las capacidades de defensa y brindar soporte logístico a las campañas antárticas de la nación.

Aunque considera esencial fortalecer la presencia argentina en un área bioceánica tan crucial, la analista planteó dudas sobre el repentino interés del Ejecutivo en financiar la obra tras haber mantenido el proyecto completamente paralizado al asumir la gestión. En este sentido, alertó sobre la necesidad de discutir bajo qué marco de alianzas se concreta este paso: si se orienta hacia la autonomía nacional y la integración con Sudamérica, o si terminará siendo principalmente funcional a los intereses geopolíticos de Estados Unidos en la región.

TENSIONES EN LA GEOPOLITICA. Por último, la experta abordó la coyuntura de las grandes potencias y los movimientos regionales que impactan en el Atlántico Sur. Advirtió que las tensiones entre Estados Unidos y el Reino Unido (evidenciadas en las críticas de Donald Trump por la devolución de la soberanía de la isla Chagos a Mauricio) no alteran la cuestión de fondo, que sigue siendo el diferendo soberano directo entre Argentina y Gran Bretaña.

Finalmente, frente a la propuesta de Chile de habilitar una nueva ruta marítima de comunicación hacia las islas Malvinas, Morasso recalcó que la diplomacia nacional debe presionar y buscar la coordinación con los países del Cono Sur para restablecer los históricos consensos regionales frente a este tipo de conexiones unilaterales.