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Mujeres del Kollasuyu caminan desde Jujuy hasta Buenos Aires para salvar sus territorios ancestrales

Tras partir a pie desde Jujuy el pasado 3 de agosto, una delegación de mujeres originarias arribó a Rosario para denunciar la alarmante contaminación de sus lagunas, visibilizar la lucha contra el avance minero y exigir respuestas nacionales ante los violentos desalojos en sus comunidades. Estuvieron en “El Día Está Después” de Radio UNR.

La “Caminata de las Warmis”, integrada por mujeres del Kollasuyu que partieron a pie desde Jujuy en defensa del agua y de sus territorios ancestrales, hizo su arribo a la ciudad de Rosario el viernes 28 de agosto y estuvieron contando sus denuncias en “El Día Está Después” de Radio UNR.

Con el objetivo de visibilizar su reclamo global en defensa de la Pachamama y el planeta Tierra, la comitiva programó una serie de actividades locales que incluyeron una conferencia de prensa frente al Palacio Municipal, una caminata de saumo y concentración hacia el Monumento Nacional a la Bandera, y un cierre cultural con artistas comunitarios.

DESTINO BUENOS AIRES. La delegación planea continuar su recorrido con destino final en Buenos Aires, donde entregarán un petitorio al presidente de la Nación, a la Cámara de Diputados y al Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) para exigir respuestas favorables que pongan freno al avasallamiento de sus recursos.

La principal motivación de esta extrema movilización es la agonía ecológica que sufren sus territorios debido al extractivismo minero en el norte del país.

CATASTROFE AMBIENTAL. Las caminantes denunciaron que la Laguna de Pozuelo(un monumento natural y sitio Ramsar declarado por la UNESCO) se encuentra “totalmente seca y contaminada por los desechos de proyectos mineros como Pan de Azúcar y Chinchillas”.

Las manifestantes advierten que “los 175 emprendimientos mineros vigentes en la cuenca de Pozuelo amenazan con profundizar la sequía de las napas y transformar la región en un desierto, lo que destruiría la biodiversidad, las plantas de medicina natural y la cría de ganado de la cual subsisten de forma ancestral”.

DESALOJOS BRUTALES. Además de la catástrofe ambiental, las mujeres denunciaron “desalojos brutales y un avasallamiento sistemático avalado por el gobierno provincial de Carlos Sadir y las políticas nacionales como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI)”.

Durante el transcurso de su marcha, alertaron sobre el despojo inminente a cinco familias de una comunidad originaria y criticaron fuertemente las reformas a la Ley de Glaciares que “facilitan la entrega de recursos hídricos a corporaciones transnacionales”.

RESISTENCIA. Frente a este escenario, las comunidades originarias se organizan en primera línea de resistencia para defender el agua y, para sostener económicamente los elevados costos del viaje en las ciudades, difunden sus actividades y una rifa solidaria mediante el Instagram Caminata Warmis.