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“Es un eslabón que se pierde en la cadena industrial”: preocupación por el cierre de la planta de caucho sintético

Juan Cappa, secretario adjunto del SOEPU, cuestionó el cierre de la planta de Pampa Energía en Puerto General San Martín y advirtió por el impacto de las importaciones sobre la industria nacional. “Es un eslabón que se pierde en la cadena industrial”, sostuvo, y reclamó una política industrial para Santa Fe

El cierre de la planta de caucho sintético que Pampa Energía tiene en Puerto General San Martín marca un nuevo golpe para la industria nacional. La empresa confirmó el cese de la producción y, como consecuencia, alrededor de un centenar de trabajadores aceptaron retiros voluntarios. Otros 25 serán reubicados y un grupo reducido continuará vinculado a tareas de mantenimiento.

En diálogo con El Día Está Después de Radio UNR, Juan Cappa, secretario adjunto del Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (SOEPU), definió la decisión como una pérdida que excede a los trabajadores afectados y alcanza a buena parte de la cadena productiva.

“Significa para el país una pérdida importantísima de una industria base”, afirmó Cappa. Y explicó que el caucho sintético producido en Puerto General San Martín abastecía a distintas industrias radicadas en el cordón industrial: “Estos tipos de industrias son industrias de la industria. La materia prima que se producía en la planta abastecía a un sinnúmero de industrias que estaban radicadas dentro del conglomerado”.

Para el dirigente gremial, el cierre implica perder un eslabón de una cadena productiva que ya viene sufriendo el impacto de la apertura de las importaciones. “Es un eslabón que se pierde en la cadena industrial”, sostuvo, y cuestionó un modelo que, según planteó, puede terminar dejando a la región cada vez más dependiente de actividades primarias y de servicios.

Cappa señaló que el sindicato intentó sostener la producción y preservar los puestos de trabajo, pero que la decisión empresarial estaba prácticamente tomada. “Cuando ya sabemos que no tenemos alternativas, ya que la producción no hay manera de revertirla, es prácticamente imposible sostener los puestos de trabajo”, explicó.

En ese proceso, cuestionó también la falta de acompañamiento estatal. Según relató, hubo una mesa con el área de Producción provincial cuando el cierre ya estaba prácticamente definido. “Fue una lucha que dio el gremio y los trabajadores prácticamente de manera solitaria”, afirmó.

El dirigente vinculó además la situación de la planta con la caída de la producción nacional de neumáticos. El caucho sintético producido en Puerto General San Martín tenía entre sus principales destinos a las empresas fabricantes de cubiertas y también a otras industrias que utilizan este insumo para elaborar productos como gomas y mangueras.

“Nosotros teníamos cuatro neumatiqueras importantes y hoy nos está quedando una y media”, sostuvo Cappa, al referirse al retroceso de la producción nacional. En ese escenario, señaló el avance de los productos importados y resumió el fenómeno de manera contundente: “Es un reemplazo de mano de obra local por mano de obra extranjera”.

Para el representante del SOEPU, el problema no se limita al mercado interno. También influyen las dificultades para competir internacionalmente, el atraso cambiario y la escala de producción de otros países. En ese sentido, mencionó especialmente a Brasil como uno de los principales competidores de la industria argentina.

La preocupación del gremio apunta ahora a evitar que el cierre de esta planta sea parte de una tendencia más amplia. Cappa planteó la necesidad de discutir qué modelo productivo quiere Santa Fe y reclamó una política industrial provincial que permita sostener las fábricas existentes y atraer nuevas inversiones.

“Queremos una industria que brinde servicios a la minería, al petróleo y al gas en otras provincias o el pueblo agroexportador, que eso está más que claro que está definido que es una provincia agroexportadora, pero con todo eso no alcanza para sostener a todos los habitantes de nuestra provincia”, señaló.

En esa discusión también ubicó la necesidad de garantizar infraestructura energética. La llegada del segundo tramo del gasoducto que atraviesa la región aparece, según explicó, como uno de los factores que podrían contribuir a sostener industrias y generar nuevas radicaciones.

“Si no tenemos gas es muy difícil sostener industrias”, advirtió.

El cierre de Pampa Energía deja así un impacto inmediato sobre los trabajadores de Puerto General San Martín, pero también abre una discusión de fondo sobre la estructura industrial de la región. Para Cappa, el riesgo es que las empresas que dejan de producir en Argentina no abandonen necesariamente el negocio, sino que pasen a importar los productos que antes fabricaban localmente.

“Si están convirtiendo todas las plantas que van cerrando, no dejan los mercados, sino que se pasan a ser importadores. No dejan el negocio; lo que dejan es de producir en nuestro país”, concluyó.