El presidente de la Asociación de Prestadores de Diálisis y Trasplantes Renales de Santa Fe, Dr. Gabriel Riccobelli, advirtió sobre la imposibilidad de sostener el tratamiento ante la falta de diálogo con la obra social, el encarecimiento de insumos importados y un reciente recorte arancelario en diálogo con Radiomóvil en “El Día Está Después”.

La prestación del servicio de diálisis en Rosario y el interior de la región atraviesa un momento límite. El doctor Gabriel Riccobelli, presidente de la Asociación de Prestadores de Diálisis y Trasplantes Renales de Santa Fe, advirtió que “el sector se encuentra en una situación crítica que se prolonga desde hace un año y medio” en diálogo con Radiomóvil en “El Día Está Después” de Radio UNR.
Durante todo este período, la institución ha intentado de manera formal, mediante el envío de cartas documento, solicitar una audiencia con las autoridades del PAMI para buscar una solución. Sin embargo, la obra social de los jubilados no ha brindado ninguna respuesta ni ha recibido a los representantes de los centros prestadores.
PREOCUPACIÓN. Esta falta de diálogo mantiene en vilo y genera una profunda preocupación sobre la continuidad de la atención de aproximadamente 4.100 afiliados que actualmente dependen de la diálisis crónica para sobrevivir.
El desfase económico y el incremento de los costos operativos asfixian financieramente a los prestadores del servicio. Según detalló Riccobelli, el funcionamiento de estos centros enfrenta un escenario sumamente complejo debido a que la gran mayoría de los insumos indispensables para el tratamiento de diálisis son importados.
A esto se suma que el valor del módulo que abona el PAMI es notablemente inferior en comparación con los aranceles que pagan otras obras sociales. Lejos de actualizar los montos para compensar el incremento de los costos, la obra social estatal aplicó recientemente una reducción de entre el 8% y el 10% en el valor de su módulo de pago, una medida que torna inviable el sostenimiento de los centros de diálisis bajo las condiciones vigentes.
SITUACIÓN EN EL INTERIOR. La crisis se torna todavía más severa en las localidades del interior, donde las distancias geográficas multiplican las dificultades. En estas zonas, los trayectos entre los hogares de los pacientes y los centros de diálisis suelen ser muy largos y demandan traslados costosos.
Debido a que los aranceles que paga el PAMI son extremadamente bajos en la actualidad, las propias clínicas de diálisis se están haciendo cargo de la totalidad de estos gastos de transporte para garantizar que los enfermos no queden desatendidos. La acumulación de insumos dolarizados, transporte absorbido por los prestadores y la rebaja unilateral de aranceles configuran un escenario crítico que amenaza la continuidad de las terapias si el PAMI no abre una mesa de negociación inmediata.