Jorgelina Hiba recuperó la figura de San Francisco de Asís desde una perspectiva ambiental y la vinculó con el presente: cambio climático, pérdida de biodiversidad, humedales y el trabajo de la rosarina Beba Linaro en Mundo Aparte
¿Qué tiene que ver San Francisco de Asís con la crisis ambiental que atraviesa el mundo? Jorgelina Hiba recuperó la figura del santo desde una perspectiva inesperada: su relación con la naturaleza y una concepción del planeta como una “casa común”. A 800 años de su muerte, aquella mirada vuelve a cobrar actualidad frente a los desafíos ambientales del presente.
La reflexión permitió recuperar una forma de entender el vínculo entre los seres vivos y el ambiente que anticipa algunas de las preguntas centrales del ambientalismo contemporáneo. La responsabilidad humana sobre la naturaleza, la relación entre las distintas especies y la necesidad de cuidar el lugar que compartimos aparecen como ejes de un pensamiento que atravesó siglos.
Esa mirada también fue vinculada con la figura del Papa Francisco y su encíclica Laudato Si’, que retoma explícitamente el legado de San Francisco de Asís para plantear una reflexión sobre el cuidado de la casa común. Desde allí, la conversación abordó algunos de los principales problemas ambientales de la actualidad: la deforestación, el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, el avance de los monocultivos y el impacto de los agrotóxicos.
De San Francisco de Asís a Rosario
La charla también recuperó el trabajo de la referente rosarina Beba Linaro en Mundo Aparte, un espacio dedicado al contacto con la naturaleza y al rescate de animales. Su experiencia permitió llevar aquella reflexión ambiental a una dimensión concreta y cercana, vinculada con el cuidado de los ecosistemas y de las distintas especies.
El recorrido llegó también a los humedales del Delta del Paraná, un ecosistema especialmente relevante para la región y sometido a distintas amenazas. En ese contexto, las transformaciones ambientales dejan de ser una discusión abstracta y pasan a formar parte de una realidad que atraviesa directamente a Rosario y su entorno.
Olas de calor, sequías y cambios en los ecosistemas muestran la dimensión actual de una crisis que tiene múltiples expresiones. La pérdida de biodiversidad y la transformación de ambientes naturales plantean, al mismo tiempo, interrogantes sobre las decisiones humanas y sobre el modelo de relación que la sociedad establece con la naturaleza.
La figura de San Francisco de Asís, el pensamiento recuperado por el Papa Francisco en Laudato Si’ y la tarea cotidiana de Beba Linaro terminan confluyendo en una misma pregunta: cómo habitamos la Tierra y qué responsabilidad tenemos frente al futuro de esa casa común.