Kevin Dolce recorrió la historia de uno de los grandes espacios verdes del norte de la ciudad y reconstruyó un proyecto urbanístico de 1935 que imaginaba una Rosario completamente distinta, con grandes avenidas, nuevos parques, una estación ferroviaria y hasta un aeródromo sobre el Paraná
¿Qué había antes del Parque Alem? ¿Por qué se construyó justamente allí y qué relación tiene con un proyecto que pretendía cambiar por completo la fisonomía de Rosario? Kevin Dolce se metió de lleno en la historia de uno de los espacios verdes más emblemáticos del norte de la ciudad para reconstruir un capítulo poco conocido de la planificación urbana rosarina.
El origen del parque está vinculado a un ambicioso proyecto urbanístico elaborado en 1935. La propuesta contemplaba una transformación de gran escala para la ciudad: nuevas avenidas, espacios verdes, una estación ferroviaria y hasta un aeródromo sobre el río Paraná. Sin embargo, aquel plan quedó mayormente en el papel y el Parque Alem terminó siendo prácticamente la única de sus grandes iniciativas que llegó a concretarse.
El recorrido también permite reconstruir las distintas etapas de la identidad del lugar. Originalmente conocido como Parque Ludueña, con el paso del tiempo adoptó el nombre de Parque Alem. En ese proceso también llegó al espacio el monumento dedicado a Leandro Alem, que terminó convirtiéndose en una de las referencias características del parque.
Pero la historia del lugar no se limita al espacio verde. Las piletas, el antiguo balneario, el Acuario del Río Paraná, los espacios culturales y su vínculo con la costanera forman parte de una transformación mucho más amplia de esa zona de Rosario.
La historia del Parque Alem permite, además, mirar con otros ojos las discusiones actuales sobre cómo debe crecer y transformarse la ciudad. Muchas de las preguntas que hoy aparecen alrededor de los espacios públicos, la costa, la movilidad y el desarrollo urbano ya estaban presentes varias décadas atrás.
Así, detrás de un paseo cotidiano aparece una historia de proyectos, obras e ideas sobre la ciudad que no siempre llegaron a concretarse. Y entre todos aquellos planes de 1935, uno quedó como testimonio: el Parque Alem.